El Guijuelo pone todo menos el gol en Santander

El equipo de Rubén de la Barrera fue el dueño de la pelota durante todo el partido y pagó, una vez más, sus males esta temporada: la falta de gol y un error atrás le hacen irse de vacío de El Sardinero pese a ser superior a su rival.

 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

RACING DE SANTANDER: O. Santiago; San Emeterio, Migue García, Caneda, Santamaría; Granero (m. 60 Dani R.), O. Fdez., A. Peña, Artiles (m. 73 Francis); Dioni y Pumpido (m. 83 Coulibaly). 

 

CD GUIJUELO: Kike Royo; Raúl Ruiz, Ramiro, Jonathan, Aspas; Javi Rey, Luque, Jonxa; Víctor Fenoll (m. 67 Carlos Ramos), Ayub y Piojo (m. 30 De la Nava).

 

GOLES: 1 - 0 minuto 6, Granero.

 

ÁRBITRO: Gómez Landazábal (colegio vasco). Amonestó a Caneda (m. 32), Artiles (m. 41), Peña (m. 70), Santamaría (m. 77) por parte del Racing de Santander y a Jonxa (m. 78) por parte del CD Guijuelo.

 

 

EN DETALLE: Partido correspondiente a la jornada 32 del Grupo I de Segunda B que ha enfrentado en El Sardinero a Racing y CD Guijuelo ante cerca de 8.000 espectadores. Buen ambiente en lo meteorológico.

Salir de un campo como El Sardinero con una derrota puede parecer lógico por razones obvias. Pero, cuando uno abandona este campo histórico con una derrota después de ver cómo ha transcurido el choque, la sensación no puede ser más amarga. Y es que, la posesión de los de Rubén de la Barrera fue apabullante y desmesurada ante todo un Racing de Santander, pero el Guijuelo se vio sentenciado por sus males de siempre: un error en defensa y la falta de gol.

 

El primero de los males tuvo lugar en el minuto 6, cuando un pase interior y un error en la marca permitieron a Granero batir a Kike Royo y... se acabó el Racing. Los de Munitis recularon, aprovecharon los errores de la zaga y se limitaron a contener los escasos ataques del equipo en la zona peligrosa, explicando de nuevo que, quizá, el Guijuelo está donde tiene que estar. Y punto.

 

No en vano, el CD Guijuelo salió sin complejos a un campo que ha visto desfilar muchos históricos. No en vano, los de Rubén de la Barrera no tenían absolutamente nada que perder y sí mucho que ganar. Para esto último, el equipo salmantino saltó al campo con un 'falso 9', con mucha movilidad en la parte de arriba y con la inclusión de Raúl Ruiz en el lateral por la baja de Antonio Moreno. El objetivo, buscar la velocidad a la espalda de la zaga cántabra y muchas permutaciones.

 

Así las cosas, no iba a ser fácil porque el Racing no perdía en su casa desde octubre y en liga desde el mes de enero, pero eso no iba a ser impedimiento para ir a por todas desde el principio. En un primer momento, Piojo se situó como 'falso 9', puesto en el que ya actuase frente al Coruxo unos minutos, con Luque, Fenoll y Jonxa alternado por dentro y fuera. La velocidad, clave en este choque.

 

No en vano, el fútbol y un nuevo error del Guijuelo le hizo comenzar el partido a remolque al encajar en el minuto 6 el primer tanto, obra de Granero, tras un fallo doble de la defensa. Primero por permitir un pase dentro de área y, más tarde, por no cerrar bien Jonathan a Granero, que ante Royo definió a la perfección, dejando el partido a placer a los de Munitis. La posesión era 'jamonera', pero en campo propio y sin crear peligro.

 

El gol hizo que el Racing retrasase la línea de presión muchos metros, renunciando al balón aún más y concediendo la posesión a los de Rubén de la Barrera. En el 17, el Guijuelo volvió a errar en la salida de balón y Ramiro regaló una pelota al delantero del Racing, al que solo un resbalón ante Royo le privó del premio del gol. De momento, ni se había buscado la velocidad ni se supo encontrar la espalda de la defensa rival.

 

Los errores en la salida de balón condenaban al equipo salmantino, que jugaba a alguna velocidad menor de la que se podía esperar, quizá superado por las circunstancias y el rival. A raíz del minuto 25, el Guijuelo comenzó a despertar de su letargo intentando buscar opciones en ataque y metiendo un poco más atrás a un Racing de Santander que no quería saber casi nada de la pelota. Era el equipo que quería ser...

 

No en vano, en las salidas de pelota, al Guijuelo le costaba mucho empezar y eso lo sabía un Racing que acosaba en la presión inicial dificultando mucho las cosas. En el 30, Piojo dejó su puesto lesionado en el tobillo a Carlos de la Nava, fiajndo una mayor referencia arriba, pero sin renunciar a la velocidad.

 

Pasaban los minutos y el Racing no demostraba ser superior al Guijuelo, pero el 1-0, regalo de la defensa, le facilitó las cosas a los de Munitis, a los que les valía el resultado pese a no demostrar nada relvante sobre el verde de El Sardinero. Por suerte o desgracia, mandan los goles y no la posesión, y de lo primero, el Guijuelo anda más bien escaso.

 

GOLES QUE NO HAY...

 

 

En la reanudación, el guión del partido no cambió en absoluto, más bien todo lo contrario, pero lo único que podía hacer cambiar las cosas era el gol... que no llegaba. Pasaban los minutos y solo se podía hablar de lo mismo ya que el Guijuelo estaba haciendo del Racing un equipo menor sobre el terreno de juego, pero con mucha más pegada y sin el mal de los errores, que se pagan caros.

 

Y poco más que contar durante una segunda parte de monólogo de los salmantinos. Solo errores de la zaga o internadas del Racing por banda podían sentenciar el choque de manera definitiva. Lo mejor para el Guijuelo es que el choque no se había cerrado, aunque con muy poco los de Munitis generaban peligro.

 

En el 67, Fenoll dejó su puesto a Carlos Ramos para buscar más opciones por dentro y generar ventajas y 'agujeros' que terminasen en peligro. Pero, el colegiado pitó el final del partido y nada había cambiado, ni siquiera un marcador que fue injusto un partido más. Eso sí, quizá si no eres capar de hacer daño y marcar a tu rival, no merezcas ganar. Un choque más, la superioridad del Guijuelo no se tradujo en lo único que vale en el fútbol: el G-O-L.

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