El Guijuelo choca con su sino

 
ADRIÁN A. GARCÍA
Una jornada más el Guijuelo se topa con el fantasma que le viene persiguiendo a lo largo de la temporada: El empate.

A pesar de haber realizado el mejor encuentro de la temporada, los tres puntos volaron del Municipal de manera injusta, ya que fueron los locales los que pusieron más juego sobre el campo y salieron más decididos desde el pitido inicial, fruto de la necesidad que atraviesa el equipo.

Como la mayoría de los partidos, los primeros minutos del encuentro fueron de tanteo, con ambos equipos midiendo sus fuerzas en el cuerpo a cuerpo. Con el paso del tiempo, el Guijuelo fue adueñándose de la posesión del esférico gracias a la apuesta ofensiva por la que optó Antonio Cazalilla, pero sin crear ocasiones claras de peligro, como viene ocurriendo a lo largo de la temporada. Del primer cuarto de hora sólo se puede destacar un cabezazo de Juli Ferrer en el segundo palo que se marchó fuera por poco. En el minuto 22 tuvo lugar la mejor jugada combinativa de los verdiblancos, que dio como fruto el 1-0. Tras una serie de toques el balón llega en el lateral del área a Leroy, que encara a su par y lo que parecía un centro cómodo para que Wilfred atajara, se envenenó cuando César Caneda peinó el esférico, despistó al ex guardameta del Guijuelo y lo aprovechaba Vinuesa para cabecear a placer y anotar su primer tanto en Liga.

El gol pareció espolear a los visitantes, que comenzaron a estirar líneas, como demostró un disparo de Martins que se marchó junto a la base del poste derecho de Montero. El propio centrocampista fue el que en el 40 diera la asistencia a Iribas para que las tablas volvieran al marcador. Buena combinación del Mirandés, moviendo el balón de banda a banda y el centro del ex del Guijuelo lo culminó Iribas con una sensacional volea cruzada ante la que nada puede hacer Montero. Fue en estos minutos finales de la primera mitad cuando mejor estuvieron los visitantes. Por contra, los locales perdieron el sitio que tanto les había costado conseguir y apenas le llegaron balones a Vinuesa y Koeman.

Pero ese rato fue sólo un espejismo. Tras la reanudación volvió el dominio local y las llegadas al área no tardaron en llegar. Sin ir más lejos, a los dos minutos de volver de la caseta tuvo lugar el penalti que dio origen al 2-1. Dentro de un revuelo de piernas en el área del Mirandés, Raúl García, en su afán de despejar, golpea a Iturralde y el colegiado no tuvo ninguna duda al respecto. El propio capitán fue el encargado de materializar la pena máxima.

Pasaban los minutos y el Mirandés seguía con la misma caraja que en los primeros 45 minutos, sin apenas llegadas al área de Montero, que era un espectador de lujo más. De hecho, estuvo a punto de caer el tercero, pero el disparo de Vinuesa tras una dejada de Koeman se marchó desviado, aunque en última instancia Leroy se lanzó a por el balón, al que no llegó por escasos centímetros. Y en estas estaba el encuentro cuando una jugada afortunada dio origen al empate a dos. Pablo disparaba duro y muy desviado, pero tuvo la suerte de encontrarse la cabeza de César Caneda por el camino, que desvió lo suficiente para despistar a Montero, al que pilló a contrapie. Nuevo mazazo para los jugadores del Guijuelo, que vieron cómo el Mirandés les empataba una vez más.

Como sucediera en la primera mitad, el conjunto burgalés se fue adueñando del partido en los instantes finales, con una mayor llegada al área de Montero, pero sin llegar a concretar ocasiones claras de gol. Mújica, como hiciera Leroy unos minutos antes, no alcanzó a meter la pierna en el momento justo para rematar un balón que se paseó por toda el área chacinera. De hecho, la oportunidad más clara para llevarse la victoria estvo en las botas de Pedrito. El centrocampista canario se introdujo en el área con dificultades, pero llegó a meter la puntera de la bota en última instancia. Wilfred estuvo acertado a la hora de tapar portería.

Tras el pitido final, el marcador reflejó un 2-2 que no hacía justicia a lo visto durante los 90 minutos y dejaba un mal sabor de boca a los aficionados chacineros, ya que con este punto se sitúan en puestos de promoción a Tercera División por primera en lo que va de temporada. No obstante, ayer se vio que este equipo puede dar mucho de sí si los jugones coinciden en el campo.