El Guijuelo busca demostrar hoy que es un equipo de Segunda B

PROMOCIÓN. Los jugadores dirigidos por Carlos Pouso arrancan en Barcelona su particular lucha por la permanencia. DESCARTES. Pedrito, Adrián Torre y Neftalí son los que se han quedado en Salamanca
D.G.

No vale el argumento de equipo pequeño, porque, por ejemplo, en las nóminas de sus jugadores no lo es. Tampoco el de la falta de experiencia. Jugadores y técnico del Guijuelo triplican en número de partidos jugados en Segunda B a su oponente de hoy. Y menos aún fiar toda su suerte al partido del próximo sábado en el Municipal, porque el filial del Espanyol seguro que apuesta por dejar la eliminatoria bien encarrilada a las primeras de cambio. Así que lo que le queda al equipo es exponer sus argumentos futbolísticos y comprobar si de verdad son mejores que los de su rival.

Si en dos combates es capaz de golpear más fuerte que su contrincante, se mantendrá en pie merecidamente. Si sucede lo contrario, caerá con estrépito sobre la lona, y también merecidamente.

El Guijuelo se estrena en una eliminatoria de promoción por la permanencia después de una temporada de más sombras que luces. Pouso llegó al equipo para salvarlo y, después de casi toda la segunda vuelta en el banquillo guijuelense, ahora va a tener que jugársela al todo o nada en dos encuentros.

El primero es esta mañana, en la Ciudad Deportiva de Sant Adriá y ante un filial del Espanyol con varios futbolistas que mañana jugarán en Primera pero que llegan a esta situación por haberlo hecho tan mal como el Guijuelo. Eso sí, la experiencia de jugarse el futuro en 180 minutos no es nueva. Los chacineros vivieron hace cuatro campañas una fase de ascenso en la que el Real Madrid C partía como favorito y al final claudicó ante la potencia y las ganas de los chacineros, que subieron en Valdebebas a Segunda B.

Para el choque de hoy Carlos Pouso ha dejado en Guijuelo a Pedrito, que finalmente no se recuperó de sus molestias, y Adrián Torre, ambos por lesión, y ha prescindido una vez más a domicilio de Neftalí.

El estado de forma de José Romero, Leroy y Carlos Rubén y la seguridad defensiva de la casi inamovible línea de cuatro son las bazas para obtener un resultado positivo, cuál mejor que un triunfo, en el primer envite por la permanencia en Segunda división B.