El ‘guía espiritual’ de la Sierra recibe el homenaje de toda una comarca

Reconocimiento. El sacerdote Poli Díaz fue elegido Serrano del Año por su trabajo cultural, patrimonial y religioso al frente de la comunidad
LORENA LAGO

Prometía ser uno de los acontecimientos del verano en la Sierra de Francia y ha acabado por ser uno de los del año. Emotivo, cariñoso, cercano. Así fue el homenaje que los vecinos de esta comarca quisieron rendir al que ellos consideran su guía espiritual. Policarpo Díaz, o Poli, como ellos lo llaman, sacerdote de La Alberca, El Cabaco, Nava de Francia, Monforte, Madroñal, Herguijuela de la Sierra, Rebollosa y Sotoserrano fue reconocido como el Serrano del Año en un acto en el que contó con un amplio respaldo no sólo de sus feligreses, con sus alcaldes a la cabeza, sino también de La Salina, en la figura de su presidenta, Isabel Jiménez y de varios de sus diputados.

El parque de La Dehesa, enclavado en El Cabaco, puerta de la Sierra de Francia, acogió este momento tan entrañable en el que todos quisieron participar. Así, uno tras otro se fueron sucediendo unos discursos que tuvieron como eje principal el reconocimiento de una labor que ya dura seis años. Cesáreo Sendín, alcalde de El Cabaco, inauguraba el acto asegurando no entender “cómo en seis años un hombre ha podido hacer tanto bien. Sólo deseo que Dios te dé mucha salud para seguir haciéndolo y que te podamos conservar aquí durante muchos años más, porque eres la mejor lotería que nos podía tocar”.

Su reconocimiento no hacía más que empezar cuando Ramón Hernández, presidente de la Asociación Cultural Sierra de Francia repasaba la trayectoria de un ser humano “austero, hospitalario, inquieto, emprendedor y abierto a convertirse en ejemplo y guía de los serranos y figura señera de la religiosidad”.

El homenaje proseguía con el reconocimiento del escritor albercano José Luis Puerto, quien quiso resaltar “su figura como sacerdote, en municipios en los que antiguamente la figura del sacerdote y el maestro, junto al médico, eran quienes nos guiaban en el terreno de la vida, en este caso espiritual. Por eso es tan acertado este homenaje, el que se le da a un hombre que se ha convertido en el verdadero héroe civilizador entre nosotros”.

Pero si hubo un momento especialmente emotivo fue el que protagonizó el alcalde de Herguijuela de la Sierra, José Agustín Sánchez, en representación de los demás primeros ediles serranos. Con una divertida parábola, José Agustín jugó a imaginar lo que pasaría en 10 años si Poli no estuviera aquí. Un sencillo giro que quiso poner de manifiesta, como aseguró, que “el día que tú te marches, para nosotros va a ser una gran pérdida porque nos has predicado muchas más veces con tu ejemplo que con tus palabras, porque vives como predicas y porque nos guías con tu palabra, dedicación y calor en tantos buenos y malos momentos”.

El acto concluía con las sentidas palabras de la presidenta de la Diputación, Isabel Jiménez, que agradeció a la Asociación la creación de un premio que “se preocupa por impulsar la cultura y tradición de una tierra”. Para Poli, la máxima mandataria de La Salina, tuvo también palabras de alabanza por “su labor pastoral, humanitaria y cultural, que a mí me sirven como ejemplo, en un tiempo en el que estas cosas de la espiritualidad parece que no están muy boyantes”.