El Grupo SIETE, según su jefe: "Si no existiera, habría que inventarlo"

Placa identificativa del grupo SIETE en el cuartel de la Policía Local de Salamanca.

El jefe de la Policía Local, José Manuel Fernández, describe a la polémica unidad como un grupo de agentes de guardia permanente, que renuncian a su vida familiar y que no son suficientemente remunerados por una labor que ningún otro cuerpo, ni el resto de agentes locales, serían capaces de hacer.

La primera sesión ordinaria de la comisión especial sobre el Grupo SIETE de la Policía Local ha servido para conocer la concepción que los responsables de esta polémica unidad tienen del grupo. La comparecencia de su responsable máximo, José Manuel Fernández, de su segundo y del subinspector al cargo de la unidad ha servido para que estos mandos pintaran a los integrantes de la unidad como agentes abnegados, totalmente a disposición del cuerpo y que, a pesar de tener capacidades superiores al resto de agentes (y de las fuerzas y cuerpos), acceden voluntarios a estar en la unidad incluso cuando su labor no está suficientemente remunerada.

 

Esta es, a grandes rasgos, la descripción que, según el grupo municipal Ganemos, hizo José Manuel Fernández durante su comparecencia ante la comisión de investigación. En su intervención tanto Fernández como los otros dos mandos se han limitado a glosar las funciones y fundamentos de la unidad especial y, por lo que se ve, también a defender a capa y espada su existencia. Algo en lo que coincidieron con el concejal de área y miembro también de la comisión.

 

Según los mandos policiales intervinientes, la existencia y funcionamiento del grupo SIETE redundaría en una mayor eficacia policial general, dado que el resto de servicios públicos de inspección y fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado no tendrían igual efectividad y capacidad para llevar a cabo sus funciones, en consonancia con las mayores demandas ciudadanas.

 

Los motivos alegados para justificar la unidad serían la distinta organización y sistema de trabajo, ya que la misma estaría basada en la voluntariedad y máxima disponibilidad de los agentes, lo que supondría un gran esfuerzo y sacrificio por su parte, que incluso no se estaría reconociendo y remunerando adecuadamente, por lo que sólo unos pocos agentes están dispuestos a entrar en la unidad, que parecería que se encuentra de guardia permanente para montar ciertos operativos especiales, lo que el resto de agentes no estaría dispuesto a realizar, ni siquiera aumentando las remuneraciones extras.

 

En las intervenciones, según ha dado a conocer Ganemos, se llegó incluso a afirmar la imposibilidad de su sustitución por los servicios públicos ordinarios de investigación administrativa y policía, ya que se dijo que no estarían en condiciones de asumir con la misma capacidad las labores encomendadas, no sólo por su distinta organización sino incluso, “desgraciadamente” se llegó a decir, por la escasa motivación y entrega del resto de agentes de la policía local, lo que desde luego pone contra la espada y la pared a los mismos mandos, encargados precisamente de la organización del servicio.