El gol de Ibrahimovic da vida a un Barcelona que pasó muchos apuros

 
Efe / STUTTGART

Un gol de Zlatan Ibrahimovic, que significó el empate a uno final, dio vida al Barcelona en su visita a Stuttgart, donde logró un buen resultado en el partido de ida de los octavos de final de la Liga de campeones, en un partido igualado y vibrante que pudo decantarse por cualquiera de los dos contendientes.

El Barcelona sufrió mucho, especialmente en la primera mitad, en la que hubo dos penaltis no pitados a favor del equipo alemán, pero mejoró en la segunda, en la que el colegiado dejó sin señalar otra falta máxima a favor de los azulgrana.

El Stuttgart sorprendió al Barcelona con una gran presión en el centro del campo en los primeros compases del partido. Los alemanes llegaban con cierta facilidad al área de Victor Valdés hasta que en el minuto 22 Cacau, de cabeza, logró el tanto que adelantaba a los locales.

El Barcelona tardó en reaccionar y no fue hasta el minuto 40 cuando tuvo la primera ocasión para marcar, merced a un disparo de Leo Messi desde fuera del área que Jens Lehmann desvió y el balón terminó golpeando el poste.

El Stuttgart se fue al descanso con el tanto de ventaja, que pudo aumentar de no ser por la brillante actuación de Victor Valdés, que evitó el segundo gol al menos en dos oportunidades. La situación más clara fue el minuto 33 cuando paró con el pie un remate a quemarropa de Cacau.

El Stuttgart terminó pagando las ocasiones falladas al comienzo del segundo tiempo y de ello se aprovechó el Barcelona para que Zlatan Ibrahimovic empatase el partido en el minuto 52 al resolver un enredo en el área. El gol fue el comienzo de la reacción del Barcelona, que emparejó un poco el partido. El Stuttgart se apagó durante un rato pero luego volvió a intentar sus aventuras ofensivas, otra vez con la conexión Hleb-Molinaro.

A diferencia del primer tiempo, las ocasiones ya no las generaba sólo el Stuttgart. En el minuto 69 el Barcelona tuvo una clarísima, cuando Molinaro sacó un balón de la raya de gol después de una pifia de Lehmann. Los últimos minutos fueron de mucha intensidad, pero no alteraron un marcador que el Barcelona debe dar por bueno en sus intenciones de clasificarse.