El Gobierno tilda de "extraordinariamente graves" pero "excepcionales" los incidentes del Atlético-Dépor

Reunión para analizar los actos violentos del domingo entre hinchas del Atlético y el Deportivo

No existían indicios en redes sociales de que ise iba a producir este enfrentamiento, según el secretario de Estado de Seguridad. No se proponen aun medidas concretas. 

 

 

El Gobierno ha calificado como "extraordinariamente graves", pero "excepcionales" los incidentes que enfrentaron este domingo a los ultras del Deportivo de La Coruña y el Atlético de Madrid, que se saldaron con, hasta el momento, 21 detenidos y el fallecimiento de Francisco Javier Romero Taboada, y ha expresado su intención de "eliminar" a los violentos de los estadios de fútbol.

 

Así lo manifestaron el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, y el presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), Miguel Cardenal, tras la reunión urgente de la Comisión Nacional contra la Violencia celebrada en el CSD debido a estos incidentes y la muerte del aficionado del Deportivo.

 

A la misma acudieron, además de Martínez y Cardenal, el presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), Javier Tebas, y el de la Federación Madrileña, Vicente Temprado, en representación de la Federación Española (RFEF), el del Deportivo, Tino Fernández, el gerente del Atlético de Madrid, Clemente Villaverde, y la delegada de Gobierno de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes.

 

Cardenal indicó que la reunión con carácter urgente de Antiviolencia tenía como objetivo analizar los hechos e incidentes y proponer las "medidas oportunas para que esto no vuelva a ocurrir en el futuro". Asimismo, anunció que tanto él como Francisco Martínez comparecerán de forma conjunta en el Congreso, con carácter urgente, para analizar e informar sobre lo sucedido.

 

"Los hechos son de extremada gravedad, pero también excepcionales. Con ello, no quiero quitar ningún matiz. La lucha contra la violencia en el deporte es firme, constante y comprometida por parte de los responsables de la seguridad pública, y, en la mayor parte de los casos es eficaz y satisfactoria", afirmó Martínez.

 

Martínez afirmó que la reunión fue "constructiva" y que el deporte y la seguridad han dicho "de manera muy firme un no rotundo" a cualquier clase de violencia, así como se comprometió a dar pasos para buscar "medidas eficaces" para mejorar ese compromiso de los poderes públicos para dar un "portazo a los violentos y a los que promueven este tipo de conductas".

 

Igualmente, el secretario de Estado de Seguridad recordó que hace unos meses pidieron claramente que todos los implicados en la prevención y lucha contra la violencia que fueran contundentes en la denuncia y sanción de este tipo de comportamientos. "El compromiso debe ser absoluto y firme contra todo de tipo de conductas violentas", añadió.

 

"NO HABÍA MOTIVOS PARA DECLARAR EL PARTIDO DE ALTO RIESGO"

 

Entre las conclusiones que se han extraído de la reunión y las primeras investigaciones de la policía y los jueces, Martínez aseguró que no existían elementos objetivos que permitiesen prever acontecimientos como los que se produjeron. Tampoco antecedentes en los últimos 6 años que hubiesen motivado la declaración del partido como 'de alto riesgo'.

 

No encontraron elementos indicativos de riesgo en las redes sociales, aunque sí anunció que se abrirá una investigación porque una parte de las entradas no se consiguió por los canales habituales y que los hinchas del Deportivo, los Riazor Blues, alquilaron el autobús fuera de su provincia para eludir el control y la protección de la policía.

 

"Existía una intención deliberada de escapar a la capacidad de protección de la policía", indicó el responsable de Seguridad del Gobierno, que destacó que el dispositivo de seguridad era el "adecuado", con 100 policías y 60 miembros de la policía municipal, para un partido que no era de alto riesgo.

 

Sobre el relato de los hechos, informó de que a las 8.50 horas se recibieron sendas llamadas al 112 y 091 alertando de que aficionados con la cabeza parada y camisetas del Deportivo iban armados con palos y estaban provocando incidentes en el entorno de Madrid Río, cerca del Vicente Calderón, los que se vieron involucradas 200 personas.

 

Hasta el momento, estos enfrentamientos de Madrid se han saldado con 21 detenidos, 12 de ellos de la peña de los Riazor Blues, 6 del Frente Atlético, 2 de los Bukaneros y 1 del Alcorcón, así como un total de 90 personas identificadas.

 

Entre los objetos que se han incautado figuran una navaja, dos petardos, una bengala, dos tacos de madera, dos guías de madera roja de 2  metros, 6 palos, 1 tubo de PVC, 10 de aluminio y 1 niquelado. "La voluntad de quienes se enfrentaron era generar violencia y nada tenía que ver esto con el acontecimiento deportivo. Nuestro ordenamiento jurídico es suficientemente riguroso como para imponer sanciones a los que generan esa violencia o incitan a ella", subrayó Martínez.

 

"El resultado es que se trata de unos hechos excepcionales, pero de extrema gravedad. Todavía se puede mejorar en ese compromiso de proporcionar al deporte de mayor seguridad y eliminar a los hinchas violentos que llevan a cabo comportamientos que nada tiene que ver con el deporte y expulsarlos de la vida deportiva de una forma total, definitiva y rotunda. Para ello vamos a trabajar con una respuesta más clara y contundente", añadió.

 

Por su parte, Cardenal destacó que se han hecho propuestas constructivas que han contado con el consenso de todos, y que los responsables del Atlético y Deportivo les trasladaron su "absoluta convicción" de que desconocían que entre sus respectivas aficiones existiera un grado de enfrentamiento de esa naturaleza.

 

"No existía animadversión o enfrentamiento conocido como para la declaración del partido como de alto riesgo", justificó Cardenal, que avanzó que el próximo jueves 4 (12.30 horas) se celebrará una reunión conjunta de la Comisión Delegada de la RFEF y la Asamblea de la LFP para estudiar posibles propuestas.

 

"El objetivo es eliminar completamente a estas personas radicales y violentas del fútbol que no tienen sitio ni dentro ni fuera de los estadios haciéndose pasar por aficionados de los equipos", agregó.

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