El Gobierno no concreta el impacto del veto ruso en Salamanca pero cifra en 340 millones las exportaciones españolas

Los sectores más afectados siguen siendo frutas y hortalizas, cárnicos y productos de la pesca y la acuicultura.

 

GRUPOS DE TRABAJO

 

Se han convocado ya los grupos de trabajo que se han reunido en todas sus diferentes configuraciones durante los meses de septiembre y octubre.

 

Concretamente, en el ámbito del Grupo de Trabajo de Internacionalización del Sector Agroalimentario, GTISA, se están reuniendo las Mesas Sectoriales de los productos más afectados, Frutas y Hortalizas, Cárnicos y Productos de la Pesca y la Acuicultura y se ha elaborado un documento que analiza de forma pormenorizada, por producto y país, la situación de los mercados disponibles, las posibilidades a corto plazo de incrementar los envíos, los problemas con los que se encuentran los operadores en dichos destinos y las acciones a emprender para solucionarlos, ya sean acciones de ámbito comunitario o nacional, políticas o técnicas, de eliminación de barreras o bien de promoción de los productos a exportar.

 

Además se sigue trabajando con la Comisión Europea, porque algunas de las negociaciones de apertura de nuevos mercados dependen directamente de la Unión Europea y por tanto se ha solicitado a la Comisión y al Consejo que intensifiquen los trabajos necesarios.

 

En relación con el volumen de producto retirado del mercado en España, como consecuencia de las medidas aprobadas por la Unión Europea para paliar los efectos del veto ruso a las exportaciones españolas a los productos agroalimentarios, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente no dispone de información desglosada a nivel de provincia.

El Gobierno no ha cuantificado, al menos por el momento, el impacto del veto ruso en la provincia de Salamanca, pero sí cifra el volumen de exportaciones a Rusia en el año 2013. Al menos eso es lo que recoge una respuesta del Congreso de los Diputados, que revela que el volumen de negocio del conjunto del país asciende a 340 millones de euros entre todos los sectores.

 

No en vano, "no es posible concretar, a priori, el impacto que puede tener el veto ruso sobre la economía de una provincia o comunidad" (en este caso Salamanca), pero sí que el volumen de exportaciones a Rusia supone un 1,8% del valor de las de todo el mundo de los productos sujetos al veto ruso.

 

Al impacto directo habría que añadirle las exportaciones a través de otros Estados Miembros (reexpediciones), que varían en función del producto pero que, en algunos sectores, pueden ser muy significativas (sobre todo en hortalizas).

 

Por otro lado, y según esta interpelación, "es previsible que se produzca un reequilibrio del mercado interno para tratar de situar en la UE la mercancía que no puede ser exportada, que tendrá incidencia en las cotizaciones de los productos agrarios y en la renta de los agricultores y ganaderos".

 

SECTORES MÁS AFECTADOS

 

Tanto por el valor de las exportaciones como por su carácter perecedero, los productos más afectados son las frutas y hortalizas frescas ya que Rusia es nuestro primer destino fuera de la Unión Europea, si bien en el conjunto de las exportaciones españolas representa menos del 2% en volumen.

 

En lo que se refiere a los sectores ganaderos, el lácteo es otro de los sectores con problemas potenciales a corto plazo, derivados del volumen de productos lácteos que permanecerán en el mercado interior por no poder exportarse a Rusia y que se sumarán al aumento de producción que se está experimentando por el efecto de la finalización del régimen de cuota láctea.

 

De igual modo, "la carne de vacuno puede verse perjudicada, no debido directamente al efecto sobre nuestras exportaciones, sino de forma indirecta por el cierre del mercado ruso para los principales exportadores de carne de vacuno comunitarios a dicho destino, en particular Polonia, Francia, Alemania, Irlanda, Países Bajos".

 

En porcino el efecto directo es limitado dado que el mercado ruso estaba cerrado a la UE por razones sanitarias (el mercado se cerró en mayo de 2014).

 

En lo que se refiere a los mercados alternativos, cabe informar que el Gobierno está trabajando activamente en la apertura de nuevos mercados hacia los que orientar nuestros productos. Se dispone de los Grupos Sectoriales para la Internacionalización del Sector Agroalimentario (GTISA) en donde se coordinan las actuaciones de las administraciones competentes con los diferentes sectores.

 

Se analizan los mercados abiertos para cada producto, los expedientes que están en negociaciones con países terceros y se revisan los mercados más importantes para detectar nuevas oportunidades.

 

También se han promovido distintas reuniones de los grupos de trabajo que constituyó el Gobierno hace dos años para el desarrollo de la internacionalización y acelerar la búsqueda de nuevos mercados, porque, además de las importantísimas medidas de regulación de mercado, es necesario poner en marcha otras actuaciones con un efecto más estructural y más permanente.

 

Esta ambiciosa estrategia de internacionalización, en la que el Gobierno está trabajando desde el inicio de la legislatura, permite disponer de estructuras consolidadas en las cuales se coordinan las administraciones competentes en el comercio exterior con los distintos sectores.