El Gobierno aprueba la Ley de Cajas sin fecha a las fundaciones para salir de los bancos

Las fundaciones mayoritarias deberán también diversificar sus riesgos para tener activos líquidos.

El Consejo de Ministros aprobará en la jornada de hoy el Anteproyecto de Ley de cajas de ahorros y fundaciones bancarias, que entre sus principales novedades figura el no establecimiento de límites temporales a las fundaciones para salir del capital de sus bancos filiales, informaron a Europa Press en fuentes gubernamentales.

 

De este modo, las fundaciones bancarias podrán reducir progresivamente su participación, lo que permitirá culminar el proceso de reestructuración del sector financiero en un periodo de tiempo razonable.

 

En sus negociaciones con la 'troika', el Ejecutivo español ha conseguido eliminar del texto el establecimiento de un compromiso temporal para acometer estas desinversiones, lo que habría implicado una devaluación de los activos bancarios, ya que los posibles compradores podrían haber agotado el plazo para ofertar a la baja por dichas participaciones.

 

El Anteproyecto de Ley que aprobará mañana el Consejo de Ministros para iniciar acto seguido su tramitación parlamentaria afecta fundamentalmente a tres entidades cuyas fundaciones controlan sus bancos filiales. Se trata de La Caixa, Kutxabank y Unicaja.

 

La norma obligará a los presidentes de estas entidades a escoger entre la presidencia de la fundación y la del banco, al declarar "incompatible" ser patrono de una fundación con un cargo equivalente en la entidad bancaria participada.

 

Otras de las novedades que establece la norma es que el Banco de España impondrá penalizaciones, en forma de un fondo de reserva, a las fundaciones que controlen el 50% o más de un banco, con el fin de dotar posibles necesidades de la entidad filial para apuntalar su solvencia.

 

El diario 'El País', que adelanta hoy esta noticia, señala que entre las medidas que incluye el anteproyecto figura el requisito de aprobar los dividendos por mayoría reforzada para esquivar el control de las fundaciones, que además no podrán acudir a las ampliaciones de capital de sus bancos, con lo que irán diluyendo su participación.

 

Las fundaciones mayoritarias deberán también diversificar sus riesgos para tener activos líquidos, y cuando el banco en cuestión tenga presencia en distintas regiones, la mayor parte de la actividad quedará bajo el control del Ministerio de Economía.