El gasóleo y la gasolina se abaratan hasta un 2% y encadenan su segunda semana de caídas

Los precios del gasóleo y de la gasolina han encadenado su segunda semana de caídas, tras abaratarse esta semana un 2% y un 1,2%, respectivamente, según datos recogidos por Europa Press a partir del Boletín Petrolero de la Unión Europea (UE).

MADRID, 26 (EUROPA PRESS)



Tras esta bajada, el precio medio del litro de gasolina se sitúa en 1,424 euros, un 3,2% más barato que el máximo alcanzado este verano de 1,472 euros.

En el caso del gasóleo, su precio actual se sitúa en 1,38 euros y se aleja así del umbral de los 1,4 euros que había superado a mediados del mes de septiembre.

Aún así, los precios de los dos combustibles siguen registrando precios, un 1,71% y un 1,32%, respectivamente, superiores a los que arrancaron el año.

En el escenario actual, llenar un vehículo de gasolina con un depósito medio de 55 litros de capacidad cuesta ahora algo más de 78 euros, frente a los casi 80 euros de hace una semana. En el caso del gasóleo, el precio se sitúa en 75,9 euros, casi un euro menos que la pasada semana.

Este abaratamiento de precios de los carburantes se produce en un escenario de caída de precios del petróleo en los mercados internacionales, una vez relajada la presión respecto a una posible intervención militar de Estados Unidos en Siria.

En concreto, el barril de crudo Brent, de referencia en Europa, se cambia a 108,66 dólares, lo que supone algo más de un dólar menos que la pasada semana. Por su parte, el Texas 'sweet light' se ha abaratado casi cinco dólares, hasta los 102,68 dólares.

Los carburantes siguen costando en España menos que en la media de la UE, donde el litro de gasolina asciende a 1,577 euros y a 1,601 euros en la zona euro. Por su parte, el precio del litro de gasóleo asciende a 1,459 euros de media en la UE de los 28, y a 1,44 euros en la zona euro.

El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos autonómicos y a los nuevos gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal.