El futuro de las energías renovables pasa por Babilafuente

Abengoa ha inaugurado su planta de demostración Waste to Biofuel, que transforma los residuos sólidos en biocombustible.

Abengoa Bioenergy ha presentado su nueva planta de demostración W2B (Waste to Biofuel), capaz de convertir los residuos sólidos urbanos en biocombustible de segunda generación, una energía más limpia e inagotable.

 

El consejero delegado de Abengoa, Manuel Sánchez, ha repasado la historia de la empresa en un discurso que ha resaltado la importancia del trabajo de las personas integrantes de Abengoa, así como la máxima que los ha caracterizado: “Soluciones tecnológicas innovadoras para el desarrollo sostenible.”

 

Con instalaciones en España, Brasil, Arizona o Chicago, entre otras, Abengoa ha aprovechado la energía del sol, del viento, de las mareas o de la biomasa para crear energía, y a partir de hoy lo hace también con los residuos sólidos urbanos. Se trata de una fuente inagotable de energía, en la que Abenagoa ha estado trabajado durante el último año y medio para averiguar cómo aprovecharlo como combustible.

 

Con la nueva planta de demostración W2B de Babilafuente, Abengoa produce bioetanol celulósico a partir de residuos sólidos urbanos, lo que el consejero de la empresa ha calificado como “un hito importante ligado a nuestra visión, prestar un servicio para la sociedad garantizando un desarrollo sostenible”. Abengoa será además la primera empresa de biocombustibles en introducirse a nivel comercial en Estados Unidos con esta nueva técnica, de la que posee la patente.

 

Básicamente, la planta recibe los residuos urbanos, que separa, tritura e higieniza mediante un tratamiento de presión y temperatura. Posteriormente, se clasifican para obtener metales, plásticos (material reciclable) y materia orgánica, que se adecúa y fermenta para obtener el bioetanol celulósico a partir de los azúcares contenidos en la biomasa. Esta planta de demostración se encuentra a medio camino entre una planta piloto y una planta comercial, y el resultado es un bioetanol del 43 por ciento. Para completar el proceso y llegar al 99 por ciento, Abengoa utiliza el resto de plantas que utilizan la paja como materia prima.

 

El futuro es hoy

Manuel Sánchez ha hecho referencia a la película “Regreso al futuro” como ejemplo de lo que se puede llegar a hacer con los residuos urbanos, convirtióndolos, por ejemplo, en combustible para automóviles.

 

Actualmente, ya la espera de que el rendimiento mejore, con la tecnología Waste to Biofuel se pueden extraer 238 litros de combustible de cada tonelada de materia orgánica procedente de los residuos urbanos. En España se producen al año 24 millones de toneladas de residuos urbanos, lo que supondría, con la aplicación de la tecnología W2B, una reducción en gasto de combustible del 25 por ciento, según ha explicado el consejero delegado de Abengoa, además de una reducción del 75 por ciento de emisiones de gases de efecto invernadero por kilómetro, comparado con la gasolina de 95 octanos.

 

Desde Abengoa han solicitado “apoyo incondicional” a la sociedad española para que se cumpla se “sueño de ver que la mayoría del combustible que consumimos proviene de energías renovables”.

 

I+D+i en Babilafuente

El alcalde de Babilafuente, Jacinto Manuel Palomero, ha agradecido a Abengoa “su apuesta por el campo y el mundo rural” desde que el 15 de enero de 2003 se pusiera la primera piedra de la planta en el municipio de Salamanca. Además, se ha mostrado seguro de que esta nueva planta “marcará un antes y un después en el tratamiento de los residuos sólidos urbanos”.