El futuro de la Cámara Agraria pende de un hilo con los nuevos recortes de la Junta

Los presupuestos reflejan un descenso de más de un 60% en relación al ejercio 2011 en la Comunidad

La crisis, los recortes y la austeridad en los presupuestos presentados por la Junta de Castilla y León dejan el futuro de las Cámaras Agrarias en entredicho. De hecho, para el año 2012, estas instituciones contarán en Castilla y León con un 60% menos de presupuesto, pasando de los 1,9 millones de 2011 hasta los 700.000 euros actuales.

Esto quiere decir que la Cámara Agraria de Salamanca verá mermado su presupuesto también en gran medida, "poniendo en entredicho el futuro de las instituciones, que son muy necesarias para la gestión de los recursos de los agricultores y ganaderos así como de sun patrimonio. No en vano, tampoco hay que olvidar que la promción de los productos de la provincia en las distintas ferias se hace desde esta institución con el convenio firmado con la Diputación. ¿Vamos a perder eso?". Así lo señala el presidente de la Cámara Agraria en la provincia de Salamanca, Vicente de la Peñan quien destaca además que todo lo que "ahora se gestiona se puede perder ya que nadie se haría cargo de los recursos y de los bienes".

Además, haciendo un cálculo estimado sobre el recorte que puede haber en Salamanca, de los 286.000 euros que recibía esta institución en 2011 puede verse reducido a los 100.000 euros, o incluso menos, dependiendo del reparto. Si se realiza en función de las Juntas Agropecuarias Locales, "la provincia de Salamanca es la que cuenta con un mayor número, 296, que son las que gestionan cada zona", destaca De la Peña.

Hay muchos gastos de personas, material de oficina, vehículos, gasolina y cualquier impuesto que la Cámara Agraria abona como cualquier otra institución, por lo que un nuevo recorte las dejaría al borde de la desaparición porque no contarían con los medios necesarios.

Ante esta situación, los presidentes de Asajas y de las Cámaras Agrarias de la comunidad se reunirán esta semana para abordar este tema y buscar una posible solución aunque si la Junta no da su brazo a torcer, el futuro está claro: "Las Cámaras Agrarias desaparecerán", señala De la Peña.

Estas instituciones datan de finales del siglo XIX y cuentan ya con 130 años de vida al servicio de los agricultores y los ganaderos, que verán cómo su patrimonio y la gestión de sus recursos puede verse dañada si desaparecen las Cámaras Agrarias.