El fracaso de Fernando Estévez en el Guijuelo

Fernando Estévez no ha cumplido las expectativas en Guijuelo (Foto: Alba Villar)

El entrenador andaluz del CD Guijuelo, con una de las mejores plantillas del grupo pese al bajo presupuesto del club, no ha sido capaz de clasificar al equipo entre los cuatro primeros y jugar play off. No seguirá la próxima campaña.

Lograr la máxima puntuación de la historia del club (esta temporada se juegan dos jornadas más que la pasada) y clasificar al equipo por segunda vez consecutiva para la Copa del Rey serían, a priori, dos hitos en la historia del CD Guijuelo. Pero, si se tienen en cuenta la plantilla de esta temporada, la primera vuelta del equipo, y las oportunidades que se han desaprovechado, sabe a poco.

 

Por tanto, el principal responsable (no el único) de esta situación ha sido el entrenador del CD Guijuelo, Fernando Estévez, quien no ha sabido manejar el vestuario ni dentro ni fuera del campo, ha demostrado que no ha sabido sacar lo mejor del equipo y su actuación con la plantilla no ha sido la idónea para poder jugar play off.

 

El entrenador andaluz ha contado con una de las mejores plantillas del grupo y no le ha sacado partido. La excusa "es que somos el Guijuelo" no vale porque la dirección deportiva, con uno de los presupuestos más bajos de la categoría, ha construido una gran plantilla y ese mérito hay que reconocérselo al club, que le dejó un gran equipo a Estévez y éste no le sacó el máximo rendimiento. Quizá el Guijuelo tarde muchos años, quien sabe, en volver a tener otra oportunidad así.

 

Éstas han sido las causas del fracado de Fernando Estévez como entrenador del CD Guijuelo:

 

1. RELACIÓN PERSONAL: siempre se ha mostrado muy lejano con la gente de su entorno en el ámbito personal. Le costó mucho hablar con los jugadores fuera del vestuario y mantaner con ellos una relación más allá de lo futbolístico. Hasta meses después, incluso no hablaba ni con los pesos pesados del vestuario.

 

2. MENOR CAPACIDAD DE TRANSMISIÓN: su mensaje futbolístico no ha calado y no ha sabido transmitir su idea de fútbol a los jugadores. Su gran primera vuelta se debe, en gran medida, a la continuidad de la campaña pasada y a la base de jugadoores establecida. Se ha visto superado por las circunstancias y la apuesta no ha salido bien.

 

3. ERRORES DE BULTO: alineaciones inesperadas, cambios en los onces y planteamientos erróneos llevaron al equipo a no sacar los partidos en momentos clave que llevaron al equipo a dejar pasar oportunidades una detrás de otra. Pero solo en un partido, frente al Lealtad, asumió su culpa cuando era ya más que evidente.

 

4. OSTRACISMO DE ALGUNOS JUGADORES: Garban, Jorge Alonso, Gonzalo, Raúl Ruiz o Antonio Moreno son los principales ejemplos de mala gestión de una plantilla y de no haber sabido sacar rendimiento a muy buenos jugadores.

 

El caso de Garban es el más sangrante porque nunca ha contado para Fernando Estévez pese a darlo todo en los entrenamientos, ser querido por la afición y cumplir con creces cada vez que sale al campo. Pero, no ha levantado la voz, ha trabajado siempre y era la opción más fácil para dejar fuera de la lista.

 

Jorge Alonso llegó como un fichaje de relumbrón en el mercado de invierno y Estévez no ha sabido explotar sus cualidades nunca y solo entraba en el equipo por necesidad imperiosa, sin continuidad y cargándose a uno de los jugadores con más calidad. Algo parecido ha ocurrido con Raúl Ruiz, cuyas posibilidades en el lateral o incluso más adelante hubiesen sido muy grandes si le hubiese sabido dar confianza. Se 'cargó' otro jugador clave.

 

Los casos de Gonzalo y Antonio Moreno son más particulares porque han gozado de minutos pero con poca continuidad. Entraban del equipo, salían, jugaban un partido, no iban convocados... así es imposible.

 

5. CAMBIOS EN EL EQUIPO: demasiadas alineaciones en una temporada. Para un puesto, Estévez ha llegado a usar tres y cuatro jugadores, inutilizando sus prestaciones en perjuicio del equipo. Defensa, medio campo y bandas han sido las más 'tocadas' por una varita que no ha sido ni mucho menos mágica.

 

6. CULPAR A LOS MEDIOS DE 'SU' PRESIÓN: el último y más clamoroso de sus errores es culpar a los medios de comunicación (entre ellos TRIBUNA) de meter demasiada presión al equipo para que juegue play off. Es una nueva excusa para justitficar que no se ha visto capaz para clasificar al equipo entre los cuatro primeros.

 

7. EXCUSAS: los errores del colegiado, los medios de comunicación, la mala suerte... después de cada partido en el que no se lograba el resultado esperado, siempre había una excusa de este tipo y su reiteración ya cansa. Solo asumió su evidente culpa en el choque frente al Lealtad porque no tenía dónde agarrarse.

 

8. RELACIÓN CON LOS JUGADORES: los primeros meses de competición era inexistente. No había ningún tipo de comunicación con la plantilla más allá de los entrenamientos. Ni con los capitanes. Costó mucho pero su relación con muchos de ellos sigue siendo, a día de hoy, casi nula.

 

9. CAÍDA EN LA SEGUNDA VUELTA: 23 puntos en la segunda vuelta (falta una jornada) por los 38 de la primera dejan a las claras que algo le ha pasado al equipo. El mercado de invierno (mes de enero) lastró las posibilidades del Guijuelo, que se desconectó de la competición. No en vano, ha tenido muchas oportunidades para volver a play off y no las supo aprovechar.

 

Fernando Estévez ha sido incapaz de levantar al equipo ni en el aspecto anímico ni en el deportivo.

 

10. INEXPERIENCIA: quizá su falta de experiencia en los banquillos y en una categoría como Segunda B le ha superado en los momentos importantes. No ha sabida reaccionar ante las dificultades de la temporada y la sensación desde fuera es que le quedaba grande el cargo. Además, la marcha de Funes le hizo mucho daño porque era uno de los pilares en los que se apoyaba, mientras que Padilla ha manejado bien el aspecto físico a la perfección.

 

Bajo estas premisas, está claro que los 61 puntos del Guijuelo y la Copa del Rey son un buen resultado esta temporada pero, ni mucho menos el esperado, teniendo en cuenta el potencial de la plantilla, a la que Estévez no ha sabido ni manejar, ni mucho menos sacarle el mejor rendimiento. Gran oportunidad perdida.