El Fiscal pide para el padre de Mari Luz diez años de prisión por intento de homicidio y amenazas

La Fiscalía de Huelva ha formulado el escrito de acusación contra Juan José Cortés, el padre de la pequeña Mari Luz, y cuatro familiares suyos, a los que acusa de delitos de homicidio en grado de tentativa, de tenencia ilícita de armas de fuego y amenazas, tras participar supuestamente en una reyerta que tuvo lugar en septiembre de 2011 en la barriada onubense de El Torrejón.

HUELVA, 28 (EUROPA PRESS)



Según en el escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, el fiscal le impone a cada procesado --Juan José, su padre, su cuñado y sus dos hermanos-- siete años de prisión por el delito de homicidio en grado de tentativa, así como ocho meses de cárcel por tenencia ilícita de armas de fuego. Además, únicamente para Juan José Cortés solicita dos años y medio de cárcel más por tres delitos de amenazas.

Los hechos se produjeron sobre las 2,30 horas de la madrugada del 21 de septiembre de 2011 y el fiscal considera que los procesados se aproximaron al domicilio de A.F.J., también familiar y que resultó herido, tras producirse un enfrentamiento entre ellos después de que éste le dijera a Juan José la expresión "me cago en tus muertos".

El fiscal prosigue su escrito señalando que Cortés dijo a A.F.J., hermano de su madre, "en varias decenas de ocasiones" que "en el momento en que llegue a Huelva te quemo la casa contigo y con tu familia dentro", además de "voy a comprar una garrafa de gasolina y te voy a prender fuego al piso contigo dentro y con tu familia, te voy a quemar, te voy a quemar", dirigiendo igualmente expresiones semejantes a otro hermano de la víctima.

A su vez, desde la Fiscalía remarcan que en la noche de los hechos, los procesados acudieron a esta vivienda donde "habían acudido a reunirse y refugiarse numerosos miembros de su familia", encontrándose en el interior una quincena de personas, entre ellas, menores.

Así, el fiscal asegura que tanto Juan José Cortés como sus familiares llegaron a la casa en varios vehículos y cada uno de ellos portaba "una escopeta de caza" careciendo de las correspondientes licencias para usarlas y que Cortés llevaba además "un bidón de combustible", momento en el que "comenzaron a disparar con ánimo de causar la muerte a A.F y con absoluto desprecio por la vida e integridad física del resto de personas" que se encontraban en dicha vivienda.

Tras ello, "numerosos perdigones" atravesaron la ventana de la vivienda alcanzando uno de ellos a A.F, pese a ser arrojado al suelo por un familiar para evitar males mayores, e impactando en la cabeza del mismo. Como consecuencia, éste sufrió una herida frontal puntiforme por disparo de escopeta y excoriaciones en muñeca, precisando para su sanidad diez días, nueve de ellos impedidos para sus ocupaciones habituales. A su vez, por estos disparos se produjeron numerosos impactos de perdigones en las paredes del salón de la vivienda a la altura de una persona adulta.

Tras los hechos, el fiscal asegura que Cortés reiteró "con ánimo de terminar con la vida de A.F.J.," en conversación telefónica con el mismo y con el hermano de éste, llegando a decir "no estoy contento hasta que te mate y lo voy a conseguir".

A la vista oral, para la que aún no hay fecha, la Fiscalía citará como testigos a la víctima, a su hermano, a más familiares y a agentes de la Policía Nacional.

Cabe recordar que A.F.J., tras estos hechos, pidió el archivo de la causa unos días después de presentar la denuncia, sin embargo la Fiscalía optó por seguir adelante al entender que el delito se había cometido y que se conocían los autores.