El fiscal mantiene la pena porque el acusado actuó con “cara dura”

Conclusiones. La Fiscalía solicita seis años de cárcel para el exdirector de la entidad bancaria Caixa Catalunya por un delito de apropiación indebida. Atenuante. No considera acreditada la adicción al juego
E.G. / M. S. B.

El acusado se dedicó a estafar con “una cara dura impresionante”. Así de contundente se mostró ayer el Ministerio Público en el juicio contra el exdirector de la oficina principal de Caixa Catalunya en la capital –ubicada en la plaza de España–, de iniciales F. C. T., acusado de apropiarse de 2.190.000 euros de los clientes.

En sus conclusiones, el fiscal mantuvo la petición de seis años de cárcel para F. C. T., acusado de un delito de apropiación indebida. La acusación pública relató que F. C. T. “no jugaba al ajedrez, ni tenía ludopatía alguna, ni adicción a los juegos”, una patología que según el fiscal no ha quedado acreditada en la vista oral.

Aseguró que hasta la segunda sesión del juicio, con la declaración de una psicóloga de la asociación de Jugadores de Azar Rehabilitados –Asaljar– y de su psicóloga personal, ningún testigo hizo mención al tipo de adicción al juego que supuestamente padece el acusado. Según la Fiscalía, F. C. T. “con una cara dura impresionante se dedicó a estafar 2.190.000 euros a sus parientes, familia de su mujer, amigos y compañeros. Esa cara dura la sigue manteniendo cuando viene a contar cuentos chinos”. Por último aseguró que el acusado es “un delincuente común contra la propiedad y como tal debe ser condenado”.

Respecto a la indemnización de los 2.190.000 euros que debe abonar a la entidad –ésta desembolsó el dinero que el acusado presuntamente estafó a 24 clientes, más los intereses que se había comprometido a pagar a los afectados si abrían una cartilla a plazo fijo– el fiscal aseguró que ese dinero hay que darlo por “desaparecido”.

Por su parte, el abogado de la acusación particular, que representa a la entidad, solicita los mismos años que el Ministerio Público por un delito de estafa o subsidiariamente por un delito de apropiación indebida. La acusación señaló que el arrepentimiento no se puede considerar como atenuante ya que pese a decir que está arrepentido todavía no ha abonado nada de la cantidad estafada. Además, aseguró que su presunta adicción al juego sólo apareció una vez que estaba imputado.

Por su parte, la defensa pidió la absolución por padecer adicción al juego. Argumentó además que el acusado reconoció los hechos y colaboró para calcular la cantidad que se apropió. Aseguró que en caso de delito es por apropiación indebida, no por estafa. La sesión terminó con la comparecencia de varios testigos, tres de ellos en defensa del acusado, que también contó con la lectura del informe pericial por parte de dos psicólogas. Uno de los momentos de más tensión lo protagonizó el abogado de la defensa que, tras hablar con uno de los testigos, arremetió contra sus declaraciones, a pesar de que se trataba de un señor de avanzada edad.