El exjefe de Fomento de la Diputación pagó con dinero público cenas y comidas en fin de semana por valor de 3.200 euros

Manuel Borrego cargó durante sus cuatro primeros años en el cargo cuentas de restaurantes y bares a una partida de su área. Carlos García Sierra dio el visto bueno a las facturas dos años, otras ni se miraron. El gasto fue autorizado por los diputados de Hacienda Avelino Pérez y Chabela de la Torre.

El que fuera jefe de Fomento de la Diputación de Salamanca, Manuel Borrego, está en el centro de todas las sospechas en una presunta trama de irregularidades con la que, desde el área del vicepresidente Carlos García Sierra, se habría favorecido a varias empresas con millones en obras a través de contratos amañados para que las concesiones cayeran siempre en las mismas manos. La falta de control permitió estas prácticas, pero parece que no fueron las únicas de carácter dudoso que protagonizó el director de área durante su etapa al frente de Fomento y con García Sierra como diputado responsable.

 

Según los documentos a los que ha tenido acceso TRIBUNA, Borrego dispuso para usos personales de una importante cantidad porque con ella abonó gastos que no guardan relación alguna con sus responsabilidades en la Diputación. Durante cuatro años, pasó facturas de restaurantes y bares que se abonaron con fondos de una partida denominada anticipos de caja fija, dinero que está considerado como fondos públicos y que está destinado a diversos gastos. A pesar de ello, son numerosas las facturas abonadas con cargo a estos fondos que corresponden con cenas y comidas fechadas en viernes por la tarde y noche, sábados y domingos y que, por lo tanto, no pueden considerarse parte de su trabajo sino personales; y tampoco gastos de representación, ya que con los anticipos de caja fja no se pueden pagar este tipo de facturas.

 

 

A SU DISPOSICIÓN DESDE SU NOMBRAMIENTO

 

El exjefe de Fomento empezó a disponer de estos fondos en 2007 al ser habilitado para ello. Fue entonces cuando fue nombrado responsable de área, con un sueldo cercano a los 60.000 euros anuales. Desde entonces y hasta 2011, último año en que hace uso de esta partida, gasta algo más de 3.200 euros solo en consumiciones durante viernes y fines de semana en establecimientos hosteleros (generalmente en cenas y comidas). Así lo atestiguan los numerosos recibos que presenta cada año para justificar los cargos hechos a la partida de anticipos de caja fija y en los que figuran membretes de numerosos restaurantes radicados en Salamanca, capital y provincia, pero también en otras provincias; las facturas revelan comidas y cenas en viernes, sábado y domingo.

 

Según la normativa, los anticipos de caja fija son provisiones de fondos de carácter extrapresupuestario para atender "gastos referentes a dietas, gastos de locomoción, material no inventariable, conservación, tracto sucesivo y otros de similares características" y están destinados a pagos imprevistos y de menor cuantía. Entre 2007 y 2011 esta caja está dotada con unos 3.000 euros anuales en el área de Fomento de la Diputación de Salamanca.

 

A esta partida endosa Borrego gastos en restaurantes como una factura de más de 400 euros un sábado (la de la izquierda), coste final reflejado en una de las notas presentadas por Borrego para que se paguen con cargo a esta partida de Fomento y que obra en poder de TRIBUNA; se puede ver la fecha y el visto bueno de García Sierra. Del mismo tenor son otras muchas similares efectuadas después de la jornada laboral de los viernes y en sábado y domingo, no laborables, hasta sumar los más de 3.200 euros en cuatro años. No parece que estos gastos casen con los que se pueden abonar con cargo a los anticipos de caja fija.

 

 

VISTO BUENO DE TODOS SUS SUPERIORES

 

A pesar de ello, el exjefe de área tuvo el visto bueno del que ya entonces, y hasta hace solo unos meses, ha sido su superior, el diputado delegado de Fomento y vicepresidente, Carlos García Sierra. Según la documentación a la que ha tenido acceso TRIBUNA, las facturas que pasó Manuel Borrego para que fueran atendidas con la partida de fondos públicos de Fomento cuentan con el visto bueno de García Sierra, que firma al dorso de las notas presentadas. Esa verificación no incluye mención alguna a la actividad que justificaría que estos gastos se pagaran de estos fondos. Así ocurrió con la propuesta que presentó Borrego en 2007 y 2008.

 

Sin embargo, en 2009, 2010 y 2011 las notas que se pretende abonar de esta partida carecen ya de la verificación y el visto bueno de García Sierra, pese a lo cual fueron pagadas con cargo a fondos públicos. En todos los ejercicios, la propuesta para pagar todas estas facturas fue aprobada definitivamente con la firma de los diputados delegados de Hacienda, Avelino Pérez en 2007, 2008 y 2009 y Chabela de la Torre en 2011. Y en 2010 la cuenta fue aprobada por la propia presidenta de la Diputación, Isabel Jiménez.