El Edificio Mirador del Barrio del Oeste será derribado "de forma inminente"

El Edificio Mirador, figura emblemática del Barrio del Oeste, será derribado en breve y en su lugar se construirá otro edificio de viviendas. La familia propietaria lo puso en venta hace unos meses y en los últimos días ya ha llevado a un acuerdo definitivo y se ha firmado la venta.

La presidenta de la Asociación de Vecinos Zoes del Barrio del Oeste, Inmaculada Cid, ha confirmado esta tarde que Edificio Mirador desaparecerá "de forma inminente" tras haber sido comprado por una empresa que lo derribará y construirá en su lugar un bloque de viviendas. "El arte urbano es así de efímero, ha comentado Inmaculada Cid".

 

El Edificio Mirador fue construido en los años 50 y ha sido todo un símbolo en el barrio ya que fue el tercero de la zona en convertirse en una obra de arte urbano, en marzo de 2014. El primero fue el Edificio Nido, situado justo al lado y que también desaparecerá, y el segundo fue el Diáspora.

 

Según explica la página web de Zoes, "su aspecto actual se debe a la intervención del artista mexicano Leopoldo García Castellanos como parte de la Galería Urbana del Barrio. Las fotografías en blanco y negro de los vecinos del Oeste  tenían como objetivo mostrar un lado optimista y alegre de sus habitantes, convirtiendo así al edificio  en una de las intervenciones más originales". Es sin duda, uno de los edificios más “mirados” del Barrio.

 

Este edifico y el de al lado eran propiedad de la misma familia y, en su día, no tuvieron ningún problema en que se convirtiera en un gran lienzo. Antes de ello había estado 'okupado'. 

 

Cuando aún estaba habitado según la web de Zoes, acogió negocios como el Bar Peña Pallarés, regentado por dos hermanos y que se convirtió en uno de los bares más frecuentados de la zona, el Bar La Bolsa, que funcionaba "de una manera un tanto peculiar, ya que el precio de los productos dependía de la cantidad de clientes que estaban en su interior". Justo al lado de aquel bar se instaló una frutería regentada por gente de la sierra. También hubo una peluquería  y la carnicería Franco.

 

Son muchas las historias que alberga este edificio, cuyas caras dejarán ya en breve de mirar al barrio, y por eso la Asociación Zoes pide a los vecinos que les hagan llegar aquellas que recuerden, a la web o al correo zoes@zoes.es.