El edificio afectado de Arco del Monte no sufre daños estructurales

Antecedentes. Esta propiedad afrontaba una actuación por desprendimientos de las losetas de una fachada. Apoyo municipal. El Consistorio ya ha “designado a un abogado para que ayude a los vecinos
luis ibáñez
Tras el desalojo por precaución, y a instancias del propio Ayuntamiento, de las viviendas del edificio ubicado en la calle Arco del Monte por un corrimiento de tierras, el alcalde de Béjar, Cipriano González, dio a conocer a este diario que “en base a los datos que tenemos, siempre datos técnicos de los arquitectos, no se ha visto dañada la estructura del edificio, es un problema del talud que se ha deslizado”. El regidor bejarano aseguró que desde el Consistorio se está “ayudando en la medida de nuestras posibilidades a los vecinos”.

Aunque es un inmueble de reciente construcción, cuyas actuaciones finalizaron hace tan sólo dos años, este diario ha podido conocer que el equipo de Gobierno anterior del Partido Popular otorgó las licencias municipales necesarias para la edificación de ese bloque de viviendas en 2005, y que se ejecutó durante la pasada legislatura por un promotor valenciano que, hasta el momento, no ha podido ser localizado para notificarle el suceso por encontrarse, según fuentes próximas al caso, fuera de España.

Esta propiedad afrontaba una intervención por el desprendimiento de varias losetas de una fachada lateral. Desde primeras horas de la mañana se han buscado “soluciones a este problema sabiendo que esta obra está proyectada desde el año 2005, y que el promotor, y los vecinos, tienen que estar cubiertos por los seguros”. El primer edil ha avanzado que el Consistorio ya ha “designado a un abogado para que nos asesore en el camino a seguir”. De hecho, el propio letrado se personó en el lugar, acompañado por la secretaria general del Ayuntamiento, “y la notaria que ha procedido a levantar acta de lo sucedido para ir asegurando las cosas y poder reclamar a quien corresponda para que asuma el coste de la rehabilitación”, confiando además “en que todo quede aquí y no vaya a mayores, ahora tenemos que retirar la tierra”, y trabajar para “tratar de garantizar que quede todo seguro, que los vecinos puedan volver a sus casas, y resolver la situación”.

Los vecinos, indignados
Los vecinos afectados han declarado que son ya varias las reclamaciones realizadas por esa comunidad al constructor desde el principio y “por distintos desperfectos”. Asimismo, han manifestado que habían denunciado al empresario por el impago de los gastos mínimos del suministro de los ocho pisos que todavía no han sido vendidos, sufragándolos directamente los propios vecinos particulares para evitar el corte general al edificio, así como la reparación de la fachada ante el desprendimiento de las losetas a la vía pública. De este modo, mostraron su resignación al desconocer cuánto tiempo tendrán que permanecer fuera de sus casas a la espera de una solución al problema.