El día más largo de EL PUENTE

Hoy se cumplen 10 años de la jornada en que se desbordó el río Águeda inundando la barriada. Hubo daños por valor de 1,86 millones de euros
Mondrián / David Rodríguez

El año pasado Ciudad Rodrigo conmemoró los 100 años de la gran riada de principios del siglo XX que se cobró la vida de 3 vecinos. Sin embargo, en la memoria de todos los mirobrigenses permanece otra jornada terrorífica que vivieron los vecinos de El Arrabal de El Puente, como amarga despedida del siglo XX. Justo hoy hace diez años, el 7 de diciembre de 2000, el agua superaba el muro de contención del río Águeda a su paso por Ciudad Rodrigo e inundaba por completo la barriada de El Puente, causando pérdidas millonarias, en aquella época todavía cifradas en pesetas.

En los días previos a esa fecha, la situación meteorológica era bastante compleja. Así por ejemplo, siete días antes, el 30 de noviembre, un temporal de viento y agua afectaba a la comarca. En Miróbriga, el nivel del río Águeda subió de forma notable, superando su cauce habitual, e inundando las alamedas en torno al río, además de algunas huertas aledañas al Águeda. Pero, visto en perspectiva, lo que paso ese día fue un juego de niños comparado con lo que ocurrió una semana después.

La noche del 6 de diciembre comenzó a llover de forma notable en toda la comarca. El temporal, con un fuerte viento, iba causando daños por numerosos puntos de la provincia, y en Ciudad Rodrigo provocaba varios cortes de luz, desbordándose el río en algunos puntos e inundando algunas huertas. El problema es que no cesaba de llover. Poco a poco, el nivel del pantano del Águeda crecía, y se vieron obligados a evacuar agua, lo que acabó por producir las inundaciones en Miróbriga.

A las tres y media de la tarde de aquel jueves, también en pleno puente, el agua llegaba en el pantano a los 32,40 metros de altura, y evacuaba 1.150 metros cúbicos por segundo. A su paso por Miróbriga, la fuerza del Águeda rompía el muro de contención a la altura de La Pesquera, y en El Puente, el agua superaba el respectivo muro con creces, empezándose a inundar. Los efectivos de emergencia, al límite de tiempo, desalojaban a los vecinos del barrio, unos 800 en total, algunos sólo pudieron abandonarlo en zodiac.

La Policía Local, la Guardia Civil, los Bomberos Voluntarios, Protección Civil y la Cruz Roja unían esfuerzos para trasladar a los vecinos hacia el Pabellón de Deportes. Los que pudieron se alojaron en casas de familiares o amigos, pero hubo un centenar de personas que pasaron aquella noche (y otras) en el Seminario Diocesano. La situación fue crítica, pero aún pudo ser peor. Si el agua hubiera crecido más habría que haber desalojado a los vecinos del Barrio Nuevo, y también a los del agregado de Águeda del Caudillo.

Hacia la normalidad
Por fortuna, a última hora de la noche, el nivel del agua comenzó a descender. Al día siguiente, fue el momento de volver al barrio, y evaluar los daños, después de que los Bomberos achicaran el agua. El panorama era desolador. En algunos casos, el agua había cubierto las casas prácticamente por completo. Por lo que las pérdidas materiales eran amplísimas, cifradas finalmente días después en 310,7 millones de las antiguas pesetas, lo que hoy equivale a 1,86 millones de euros, aunque no se consiguió la declaración de zona catastrófica. Los daños en viviendas particulares ascendieron a 830.000 euros, mientras que en infraestructuras se cuantificaron 330.000 euros, en especial en la calle Regato Cachón. También se destinaron 180.000 euros para reponer el material escolar del colegio de El Puente. En lo referente a actividades comerciales e industrias, los daños ascendieron a 410.000 euros, en todo tipo de negocios. Uno de los más dañados fue el restaurante El Paraje, donde además quedaron 6 personas atrapadas durante la riada, que optaron por refugiarse en las plantas superiores del recinto y no abandonarlo. También hubo daños en los accesos al cámping y en huertas, en el puente del arroyo Bodón, y en el muro de protección del canal de La Concha.

Uno de los mayores daños se produjo en las explotaciones agropecuarias del entorno, desde Águeda del Caudillo hasta Conejera. En la riada perecieron 407 animales domésticos, y resultaron dañadas explotaciones, almacenes, maquinaria agrícola y forraje, con un coste total de 290.000 euros. Algunos ganaderos de Águeda del Caudillo se quejaron de que Protección Civil no les avisó con tiempo para salvar al ganado.