El desgobierno en España tiene antecedentes en Europa... en Bélgica, Irlanda o italia

España puede mirar hacia Italia, Bélgica o Irlanda para ver cómo gestionaron sus faltas de acuerdo para formar Gobierno

España se pasará casi 200 días sin Gobierno si, como parece, vamos a nuevas elecciones. Una situación nueva en nuestro país pero que ya se ha dado en otros países de Europa. 

Un parlamento donde no existe una mayoría holgada y con varios partidos con una alta representación, un panorama sin precedentes en la Cámara Baja. Sin embargo, esta situación no es única en Europa e incluso a día de hoy hay países vecinos que se encuentran en la misma situación.

 

IRLANDA

 

En Irlanda, los resultados en las elecciones de 2016 modificaron mucho el Parlamento en comparación con los resultados obtenidos en 2011. Los partidos clásicos fueron los grandes perjudicados de manera que el Partido Laborista llegó a perder un 66% de los votos y el Fine Gael (partido conservador) perdió un 29% aunque se mantuvo como el partido más votado.

 

El gran beneficiado fue el Fianna Fáil, nacionalista y también conservador e integrado a nivel europeo en el Grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa al que pertenecen partidos españoles como Ciudadanos, PNV o Convergencia. Este partido pasó en 2011 de ser la tercera fuerza política a casi ser el partido más votado en 2016, a solo un 1% de distancia de la primera fuerza, el FG. 

 

Otro de los beneficiados fue Sinn Féin, el brazo político del extinto Ejército Republicano Irlandés (IRA) y que consiguió ponerse por delante, y a mucha distancia, del Partido Laborista.

 

Tras los comicios celebrados el pasado 26 de febrero, aún no se ha conseguido formar gobierno. Los dos partidos más votados, Fine Gael y Fianna Fáil llevan negociando todo este tiempo para intentar llegar a un acuerdo y según ha publicado este miércoles el diario 'The Irish Times', tras una reunión celebrada en la noche del martes entre ambos, hay "fuertes indicios" que apuntan a que los grupos podrán "superar sus diferencias". Si es así, apunta el periódico, el conservador Fine Gael podría llegar a gobernar en minoría gracias a la abstención de Fianna Fáil.

 

BÉLGICA

 

Bélgica tiene el récord de haber estado 541 días sin gobierno tras las elecciones de 2010 en las que siete partidos consiguieron entre diez y treinta escaños en la Cámara de Representantes.

 

Esta división la encabezó la Nueva Alianza Flamenca, de centro-derecha, con 27 asientos, seguido del Partido Socialista con 26 y el Movimiento Reformador (liberal) con 18; en total, doce partidos con representación en los 150 asientos de la Cámara Baja belga, la mitad de los que tiene el Congreso español. 

 

El 6 de diciembre de 2011 la situación se desbloqueó cuando el socialista Elio di Rupo consiguió formar un Gobierno con plenos poderes, tras un acuerdo global de Gobierno alcanzado junto a otros cinco partidos de ideología liberal y democristiana. Llama la atención que a pesar de la falta de gobierno durante casi año y medio mejoraron varios aspectos económicos del país como el PIB, el desempleo, el déficit y el salario mínimo.

 

En mayo de 2014 se volvieron a celebrar elecciones y esta vez fueron seis los partidos que consiguieron entre diez y treinta y cinco escaños, siendo la Nueva Alianza Flamenca la fuerza más votada consiguiendo 33 asientos y el 20,3% de los votos. Sin embargo, fue el líder del Movimiento Reformador, Charles Michel, cuyo partido quedó tercero, el que se hizo con la presidencia gracias a una coalición junto a otros tres partidos de centro-derecha.

 

ITALIA

 

En las elecciones generales de Italia en febrero de 2013, la coalición de centro-izquierda liderada por Pier Luigi Bersani ganó los comicios con un 29,5% de los votos, seguido muy de cerca por la coalición de centro-derecha encabezada por Silvio Berlusconi que obtuvo apenas 100.000 votos menos y un 29,1% de los votos. Por detrás, el euroescéptico Movimiento 5 Estrellas tuvo el 25,5% y Con Monti por Italia, coalición de centro, obtuvo el 10,5% de los votos.

 

Bersani necesitaba el apoyo de Berlusconi o del Movimiento 5 Estrellas para poder gobernar. Ambas opciones fueron rechazadas por la coalición de centro-izquierda desde un principio y Bersani acabó dimitiendo como secretario general del Partido Democrático al igual que Enrico Letta, que era vicesecretario general del partido.

 

Dos meses después de los comicios, Letta fue invitado a formar gobierno por el Presidente de la República, Giorgio Napolitano, y consigió hacerse con el apoyo del partido de Berlusconi y de Monti. En febrero de 2014 Letta dimitió de su cargo debido al descontento que había en su propio partido y a la inestabilidad presente en Italia para ser sustuido, sin pasar por las urnas, por Matteo Renzi.