El continuo arranque de la patata provocará un descenso de su valor

El sector pide paciencia. Sindicatos agrarios y profesionales aconsejan al resto de los productores que saquen el cultivo de modo escalonado y critican al almacenista por presionar con un precio a la baja
CHEMA DÍEZ

La necesidad obliga a los agricultores de la provincia de Salamanca a un arranque rápido y posterior venta del tubérculo por excelencia, con el objetivo de paliar cuanto antes las pérdidas de la pasada campaña, que fue desastrosa para el bolsillo de todos los profesionales.

Pero pese a esta crítica situación, sindicatos agrarios y profesionales del sector demandan un arranque escalonado de la patata con el objetivo de no saturar el mercado y favorecer a una campaña que se presenta con muy buenas perspectivas de precio debido al descenso de la producción en la provincia, la región y el resto de Europa.

Por tanto, el nerviosismo por el que atraviesa el sector debe desaparecer para dar paso a un mayor sosiego y espera a la hora de sacar al mercado la patata para no dar lugar ni a la especulación ni responder a la presión de los almacenistas para que baje el precio del cultivo.
“Ahora mismo estamos en una situación en la que el 70% de los agricultores arranca rápido el tubérculo por necesidad, porque necesitan el dinero para pagar sus deudas o para vivir, mientras que el 30% restante lo hace para ganar más dinero o terminar cuanto antes al ser los que menos hectáreas tienen sembradas”, apunta Ladislao Velasco, profesional de Pitiegua.

Diferencia de precio
A todo esto hay que sumarle además que existe una diferencia en el valor de la patata entre las provincias de la Comunidad, porque por ejemplo, “en Valladolid se vende a 0,23 euros el kilogramo, mientras que en la provincia lo hace a 0,19 euros”.

Los agricultores también protestan por la presión del almacenista a la hora de arrancar el cultivo, “lo que provoca además una saturación del mercado y el agricultor se ve obligado a vender su producto a un precio inferior, porque por la zona de Villoria se están pagando algunas partidas por debajo del precio de la Lonja, a 0,16 euros”, apunta Antonio García, productor de la localidad.

No obstante, la campaña puede ser “muy buena” porque el precio así lo refleja y contrasta con los 0,06 ó 0,03 euros a los que se vendió el kilogramo de patata durante el pasado ejercicio.

Hay que recordar que el nivel de producción ha descendido notablemente en relación a la del pasado año, no así la calidad, pasando de entre 35.000 y 40.000 kilogramos a 15.000 ó 20.000 por hectárea, no sólo en la provincia, sino en el resto de las zonas productoras del mundo. No en vano, Alemania, Francia y Holanda también han visto frenada su capacidad debido a la sequía.

Además, desde el sindicato agrario Asaja Salamanca se barruntó la posibilidad de una reunión para tranquilizar a los agricultores, pero que por el momento no va a celebrarse a la espera de lo que suceda en próximas semanas.

COAG también llama a la calma
Por su parte, el sindicato agrario COAG, en boca de su secretario provincial y regional, Aurelio Pérez, llamó también a la tranquilidad y confió en una buena campaña de patata. “Va a ser un buen año, pero creo que lo que se ve es un intento de lanzar un mensaje negativo por parte de los almacenistas con el objetivo de manipular la información a su antojo, y eso no podemos permitirlo”.

Pérez apuntó que este año la patata es más tardía como consecuencia de las heladas del mes de mayo y las excesivas lluvias de los últimos meses, “por lo que la producción también será menor y no se prevé ninguna saturación del mercado si el agricultor arranca el cultivo de forma escalonada y tranquila, y no como pretenden otros”.

Por último, Pérez hizo referencia a la delicada situación por la que atraviesan los agricultores, aspecto que puede llevarles a “sacar la patata muy rápido para venderla y ganar dinero porque la falta de liquidez es un problema muy común y más conociendo los resultados catastróficos de la pasada campaña. Pero lo ideal sería perder el nerviosismo”.