"El consejero ha echado un órdago pero en vez de jugar a las cartas ha jugado con nuestras vidas"

Un grupo de enfermeras salmantinas afectadas por la suspensión de la oposición a nueve días del examen

Miles de enfermeros se han quedado en la estacada tras la suspensión de la oposición prevista para el día 22. Miles de sueños rotos y un tremendo palo fruto de la negligencia política que cuando se escucha por boca de quien lo sufre permite concluir sin paliativos que es intolerable como han jugado con su vida.

Un whatsapp que suena en el móvil a la hora de la comida del jueves, un rato antes de sentarte a estudiar como cada tarde, y una frase que te deja KO: “Dicen que han suspendido la oposición del Sacyl”… No solo te afecta a ti, afecta a 20.000 personas de diferentes puntos del país que, como tú, tenían sus esperanzas laborales y personales puestas las oposiciones de enfermería que se iban a celebrar el próximo día 22 de noviembre. En apenas una semana.

 

Nos hemos despedido el miércoles con ‘suerte, el domingo en el examen’ y nos llega esto que supone un trauma

 

Es el caso, entre otros, de un grupo de enfermeras pertenecientes a Asepsia (Asociación salmantina de enfermería para sustitutos, internos y áreas), que después de meses preparando el examen viven estas horas posteriores a la cancelación en auténtico shock. “Estamos todas apuntadas en una academia y cuando hemos terminado las clases el miércoles nos hemos despedido diciendo, ‘suerte el domingo en el examen’ y, por sorpresa, nos llega esto que supone un trauma”, nos cuentan. “La mayoría nos enteramos por el boca a boca, por el teléfono y no nos lo creíamos”.

 

No alcanzan a entender como nadie, ni desde la Consejería ni desde otras instancias como los sindicatos, había informado de la posibilidad de que esta oposición fuera cancelada -se ha sabido que se convocó fuera de plazo y ha sido recurrida por la propia Administración-, y es que es difícil creer que ni la Junta de Castilla y León ni los miembros del Tribunal estuvieran al margen de una demanda judicial interpuesta ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León por la Administración General del Estado contra este proceso selectivo. “Nosotras somos enfermeras de a pie y no lo sabíamos. De lo que conocían o no los sindicatos no tenemos noticia. Se ha escuchado que en la última mesa sectorial se habló de pasada pero quienes nos estábamos preparando la oposición, no teníamos ni idea”, comentan.

 

 

“El consejero tenía que ser conocedor porque un proceso judicial a un consejero no le cae así, de repente. Tiene que haber unas diligencias así que ha jugado a las cartas, ha echado un órdago a ver si ganaba… Lo único es que en vez de jugar a las cartas ha jugado con nuestros puestos de trabajo, con nuestras ilusiones, con nuestro sacrificio, con nuestro dinero -115 euros mensuales para prepararse en una academia-, con nuestra vida”, afirman con desconsuelo.

 

“El consejero tenía que ser conocedor porque un proceso judicial no le cae así, de repente

 

Y es que hablar de 20.000 personas en abstracto no deja de ser citar un número pero detrás de cada una de esas personas hay una vida. “Aquí hay motivaciones, esfuerzo, sueños de cada uno de nosotros”, apuntan. Como sucede cada vez que alguien se enfrenta a una oposición toca quitar “tiempo a familia, a amigos e incluso al trabajo porque ha habido quien para estudiar ha dejado el trabajo. Él ha perdido el órdago pero lo que no valora es lo que nos ha hecho perder como enfermeras y como personas”.

 

Con la esperanza de aprobar este examen hay casos extremos como el de una opositora que llegó a adelantar el parto para poder estar lista el 22 y en general “llevamos nueve meses estudiando, sin vacaciones, pidiendo permisos. Vas a trabajar por la mañana, en algunos casos haciendo 300 kilómetros, y estudias por la tarde, dejando a tus hijos, a tu familia… Es lo que sabe cualquier opositor que debe hacer y  ya es problema mío lo que sufra pero que a diez días del examen pase esto… Lo único que pedimos es que hagan una convocatoria normal, como en cualquier otro lugar de España, y que el que quiera estudiar que estudie y el que no, no. Por lo menos tener la posibilidad de optar a una estabilidad en el empleo porque en la enfermería hay muchísima inestabilidad”, lamentan.

 

“Hoy yo tengo la sensación de que he perdido un año de mi vida”, apunta una de las afectadas mientras que otra pide “una solución a corto plazo y que estemos dos años más sin ningún proceso”.

 

Diría a este señor que arriesgue con su vida, con sus ilusiones, con su dinero pero no con nosotros

 

Entre los afectados hay quien guarda “una pequeña esperanza” de que alguien llegue con esa solución y se pueda hacer el examen pero la sensación general es otra. “Hay que ser realistas porque esto era absolutamente ilegal. El abogado del Estado dio un toque en septiembre y en la consejería han aplicado lo de que ‘el que no arriesga no avanza’ –frase textual del consejero para justificarse-. Yo le diría a este señor que arriesgue con su vida, con sus ilusiones, con su dinero pero con nosotros que no juegue de esta manera porque algunos llevamos muchos años esperando oposiciones. Así desde 2008 y a la gente se nos pasa el tiempo y vamos a acabar jubilándonos como interinas”, apunta una de las componentes de este grupo de enfermeras.

 

La sensación es de que nadie nos representa ni nos apoya

 

Sobre el cruce de declaraciones entre Consejería y sindicatos, acusándose de saber o no de la situación, se mantienen al margen porque el problema es que nadie ha evitado que se produjera esta situación desesperante para la mayoría. “Nosotras no sabemos ni de política ni de administración, sabemos de trabajar y de buscarnos la vida y son ellos como políticos o sindicatos los que deberían de tener estos temas claros. Al final la sensación es que ninguno nos representa ni nos apoya".

 

¿Medidas? Lo difícil es hacerse a la idea porque tenías estructurada tu vida pensando lo primero en el examen. ¿Ahora qué hacemos?

 

En el terreno de las medidas a tomar a partir de ahora apenas les ha dado tiempo a moverse. "No ha pasado ni un día y lo difícil es hacerse a la idea porque tenías estructurada tu vida pensando en estar estudiando hasta el examen. ¿Ahora qué hacemos?, ¿qué reclamamos?" Las tasas por opositor son de 30 euros "¿Reclamarlas? Pues sí pero son 30 euros cuando el sentimiento es de que hemos perdido media vida en esto", apuntan. 

 

"Lo triste es que te hacen perder la ilusión y juegan con nuestra estabilidad porque llevamos mucho tiempo así, esperando una oposición como esta. No podemos estar muchos más años estudiando porque no hay la misma capacidad, tiempo, recursos... Somos gente que tenemos unos puntos, que también te piden, y que podemos coger una plaza si hay un examen pero ni nos dan esa oportunidad". Una situación lamentable con víctimas claras que sigue a la espera de solución y de alguien se haga responsable.

 

 

 

 

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