El código ético del Consejo Social pone coto a la injerencia de intereses personales en las decisiones

Los miembros no podrán participar en las decisiones que tome el Consejo y que afecten a sus familias, pero también a empresas en las que tengan cargos directivos. Los integrantes del consejo podrán denunciar incumplimientos del código ético.

El Consejo Social de la Universidad de Salamanca ha aprobado hoy un código ético que convierte al órgano en pionero en esta materia. Pero lo más importante es que el documento marca las pautas que deben guiar la conducta de sus miembros y, muy especialmente, los conflictos de intereses, el método a seguir para juzgarlos y las medidas en caso de incumplimiento.

 

Este aspecto es bastante importante porque pone coto a la injerencia de posibles intereses personales o familiares de los miembros del consejo, y que podrían afectar a las decisiones del consejo, fundamentales para la Universidad. Por ejemplo, se establece que tendrán que abstenerse de participar en decisiones del consejo en los que tengan algún tipo de interés o vínculo familiar. Esto incluye al cónyuge y familiares hasta cuarto grado, pero también a las sociedades o entidades en las que el miembro del consejo tenga un cargo de administración o dirección y donde su actuación tenga influencia en las decisiones de índole económica de la sociedad.

 

También se prohíbe ofrecer o solicitar comisiones y se vigilará de forma especial el tráfico de influencias en relación con decisiones que afecten a clientes o actividades de la Unviersidad de Salamanca. Tampoco se autorizará a recibir préstamos de proveedores de la institución.

 

El objetivo de todas estas normas es garantizar que los miembros del Consejo Social toman las decisiones de manera imparcial y con arreglo a los intereses de la institución. Y en el caso de no respetarse, el código ético establece que una comisión se ocupará de incoar los expedientes, intruirlos y determinar la resolución de los posibles casos en los que se quebrante el código ético. Incluso faculta a otros miembros del consejo a denunciar cualquier actuación contraria. El nuevo código contempla, por un lado, la creación de un buzón ético para recoger las denuncias presentadas por presuntos incumplimientos y, por otro, la ampliación de las competencias de la actual Comisión de Reglamento, que pasa a denominarse Comisión de Reglamento y Cumplimiento Normativo y será la encargada de la interpretación del código.