El cierre temporal de la piscina de Garrido complica la negociación del ERTE

El comité de empresa está negociando el acuerdo pero no está siendo fácil. Los trabajadores quieren que, durante los cierres temporales, los trabajadores cobren el salario completo y este punto es el más complicado porque deben contar con las ayudas de la Junta de Castilla y León y la buena disposición de la empresa.

Los sindicatos CCOO y UGT han confirmado que en estos momentos se está negociando un Expediente de Regulación Temporal de Empleo entre los trabajadores de las piscinas municipales y la empresa concesionaria. Aún no han llegado a un acuerdo definitivo y además no está siendo fácil dada la incertidumbre creada ante el actual cierre de la piscina de Garrido, para la que aún no hay fecha definida de reapertura tras dejar de funcionar el pasado día 11 por un fallo en la caldera.

 

Manuel Antón Mijares, secretario de Organización de FeS-UGT Salamanca, reconoce que las instalaciones están “muy deterioradas y no todo funciona al 100 por 100” y, por eso, explicó que se prevé una acometida importante de reformas previsiblemente a partir de junio. Reformas de la climatizadora, la cubierta, la caldera y los calentadores. Para llevar a cabo estos arreglos, se calcula un presupuesto de 350.000 euros, aunque, como informó, está partida aún no se ha aprobado en el pleno del Ayuntamiento. Otro problema es que, según un informe técnico municipal, la anterior concesionaria dejó el contrato después de 15 años sin haber cumplido con su obligación de entregar las instalaciones en condiciones de uso; según las cuentas de los técnicos, el coste de las reparaciones necesarias para ponerlas al día sería de 6 millones de euros. Esas deficiencias son parte de las que ahora se arrastran. No obstante, desde UGT y CCOO consideran que no es momento de centrarse en “quién tiene la culpa si no de buscar soluciones”

 

En cuanto a la reapertura de la piscina de Garrido, la fecha de su reapertura sigue en el aire, “será aproximadamente por el 28 de enero”, insiste el responsable de UGT, porque el agua aún no ha alcanzado la temperatura adecuada. Han instalado dos cañones de gasoil para calentarla más deprisa, al ritmo de un grado diario, y ayer estaba ya a 24 grados. Sin embargo, el agua tiene que llegar a superar los 28 grados y estos días las bajas temperaturas del exterior no ayudan.

 

Manuel Antón está convencido de que la negociación del ERTE es la mejor opción. Explica que la empresa ha asegurado que “no va a cerrar” y está convencido de que “el Ayuntamiento no lo permitiría”. Sin embargo, a tenor de las declaraciones de los sindicalistas parece que las negociaciones están siendo complicadas, el comité de empresa quiere que los trabajadores puedan cobrar el cien por cien de sus sueldos cuando tengan que someterse al expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), y para ello necesitan contar con las ayudas de la Junta de Castilla y León y la predisposición la empresa.

 

Los 65 trabajadores de todas las piscinas municipales están al tanto de la situación, según aseguran los sindicatos, y así como en 2015 no hizo falta aplicar el ERTE que tenían negociado, parece que este año sí podría ser necesario dada la malas condiciones en las que se encuentran las piscinas.

 

Los 20 trabajadores de Garrido llevan sin trabajar desde el día 11 de enero y la idea de los sindicatos es que las horas que están perdiendo se recuperen posteriormente, no quieren que los trabajadores carguen con las consecuencias del cierre actual, teniendo que cogerse vacaciones forzosas o perdiendo dinero.