El cereal tiene la llave...

El valor del cereal provoca que el del pienso se dispare, haciendo lo propio con los costes de producción de los ganaderos, que lastran su rentabililidad; el agricultor, por su parte, tampoco tiene un margen excesivo.

Agricultura y ganadería, ganadería y agricultura, viven pendientes del cereal, porque éste tiene la llave para 'entrar' en el resto de sectores. Así, el precio actual de los cereales, que aún no deja un excesivo margen a los agricultores, ya que deben hacer frente al gasóleo, la maquinaria y el hierro, está ahogando a los ganaderos porque el precio del pienso tiene una incidencia directa en la alimentación animal.

 

Así, y pese a que los cereales cotizan a la baja en la actualidad, este hecho no se va a ver excesivamente reflejado en el valor del pienso a la espera de la cosecha y de lo que pueda ocurrir con las cotizacione de trigo, cebada, maíz o soja, este último el que cuenta con un precio más desorbitado.

 

Por tanto, porcino, vacuno y ovino se mantienen en una situación complicada porque no pueden hacer frente a los gastos que suponen las materias primas y los cebaderos cada vex quieren dar salida a los animales con menos peso para intentar que los gastos se reduzcan y conseguir mayores márgenes.

 

De hecho, todas las categorías cotizadas en la Lonja Provincial de Salamanca acumulan cinco semanas de repetición y dos de bajadas, tendencia que puede continuar con el paso de las semanas hasta el inicio de la nueva cosecha y recolección, que será cuando el precio pueda tender al alza o a la baja en función del resultado final de los rendimientos.

 

Ante esta situación, el cereal tiene la llave del resto de los sectores por su incidencia directa en los mismos por la alimentación animal que lleva a los ganaderos a hacer las cosas mujy bien para intentar aguantar esta delicada situación, con precios elevados pero que ni aún así sirven para cubrir los costes. Y el agricultor tampoco es que vaya muy sobrado... pero el cereal sigue teniendo la llave.