El Centro Penitenciario de Soria, por encima de la media nacional en reinserción ya que un 68% de los presos trabaja

El acto de conmemoración de la patrona de Instituciones Penitenciarias, Nuestra Señora de la Merced se ha celebrado con la presencia de la subdelegada del Gobierno en Soria, María José Heredia, que ha manifestado que "el Centro Penitenciario de Soria es un magnífico ejemplo de reinserción social".

En el centro de Soria, el 68% de los 171 internos,157 penados y 14 preventivos, que hay a día de hoy realizan algún trabajo bien en los talleres productivos o bien en destinos como la cocina, mantenimiento, lavandería o limpieza, una proporción que está por encima de la media de los establecimientos penitenciarios españoles. Además, el 30% está estudiando.

De los 51 internos que estudian, esto es casi el 30 por ciento de la población reclusa 41 cursan enseñanzas iniciales, alfabetización, consolidación y Enseñanza Secundaria Obligatoria. Otros 3 hacen Bachillerato, otro estudia un ciclo superior de FP y los 6 restantes realizan estudios universitarios a través de la UNED y se examinan en el Centro Penitenciario de Zuera (Zaragoza).

En cuanto al trabajo, de los 117 que lo hacen, 81 trabajan en los dos talleres de empresas sorianas que alberga la cárcel (Fico y Huf) y en los distintos destinos del propio edificio (cocina, mantenimiento, economato, lavandería, panadería, reparto y limpieza).

En esta celebración se ha hecho entrega de placas y diplomas a los funcionarios que han cumplido 25 años de servicio. Heredia les ha agradecido ser un "buen ejemplo de la dedicación que se pide a funcionarios tan especiales como los de Instituciones Penitenciarias".

La subdelegada ha indicado en su alocución que "el trabajo de los funcionarios de prisiones no tiene, muchas veces, el reconocimiento social que merece porque se olvida que son profesores de esa escuela hacia la libertad que debe de ser un centro penitenciario" y ha citado a Dostoyevski para indicar que "el grado de civilización de una sociedad se mide por el trato a sus presos".

Las condiciones del actual centro penitenciario, "gracias a los arreglos menores que se van haciendo, son dignas pero no son idóneas", ha reconocido la subdelegada, quien ha añadido que tampoco se pueden hacer grandes inversiones cuando se están concluyendo las obras del nuevo centro penitenciario. A lo largo de este año se han pintado la biblioteca, las celdas y las galerías, se han realizado arreglos en el tejado y en el patio exterior y se ha mejorado la iluminación del recinto, entre otras cosas

Según ha dicho la subdelegada, "los centros penitenciarios de las sociedades modernas no buscan castigar al reo, persiguen su reinserción social. Para conseguir este objetivo la piedra angular es la aportación que seamos capaces de ofrecer a los internos, los valores que se transmiten en el día a día. Y en eso, los funcionarios de Instituciones Penitenciarias son un elemento esencial".

En el centro penitenciario se realizan programas de tratamiento para combatir la adicción a las drogas. 91 internos reciben apoyo psicosocial y 17, servicios médicos dentro del programa de metadona. Este es el más importante, pero también se desarrollan programas contra el alcoholismo, contra las conductas violentas, de autoconocimiento o de preparación para los permisos, entre otros.

Se gestionan igualmente los trabajos en beneficio de la comunidad como penas y medidas alternativas. Hay 49 personas realizando estos trabajos en 20 entidades diferentes de la provincia. Para todo ello, el centro cuenta con una plantilla de 121 personas.