El Centro Miguel de Unamuno, posible sede provisional para el Ateneo de Salamanca

El Centro Miguel de Unamuno es una ubicación provisional hasta que el Ateneo encuentre una nueva sede definitiva, para la que ya barajan distintas opciones.

El Ayuntamiento ha ofrecido al Ateneo de Salamanca un espacio en el Centro Miguel Unamuno, ubicado en el barrio de Pizarrales, para que puedan instalar su sede provisionalmente tras haber tenido que abandonar la que ocupaban en la calle Zamora, por el incremento de la renta. La cesión del Ayuntamiento permitirá que dispongan de un espacio para guardar la documentación y los archivos de esta institución cultural.

 

Además, el Ayuntamiento les ha ofrecido la posibilidad de que utilicen la Sala de la Palabra y el Auditorio de San Blas, dos espacios gestionados por la Fundación municipal Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes, para desarrollar las actividades que programen.

 

Este ofrecimiento del Ayuntamiento se produce tras la reunión mantenida por el concejal de Cultura, Julio López, y el presidente del Ateneo de Salamanca, Luis Gutiérrez, para buscar soluciones a la pérdida de la sede, que tradicionalmente venía ocupando esta organización cultural, y para que pudieran seguir desarrollando su actividad en nuestra ciudad, como vienen haciendo desde hace 40 años.

 

El Centro Miguel de Unamuno es una ubicación provisional hasta que el Ateneo encuentre una nueva sede definitiva, para la que ya barajan distintas opciones.

 

ATENEO DE SALAMANCA

 

El Ateneo de Salamanca es una institución cultural privada que se creó en 1875 con un fin concreto: fomentar cuanto significa educación, cultura, arte y libertad de expresión de ideas en Salamanca y su provincia, y todo ello en sus variados ámbitos de expresión: poesía, literatura, charlas, exposiciones, lectura, etc.

 

El grupo de socios promotor, constituido por hombres y mujeres con valiosas aportaciones en el campo de la cultura: profesores, novelistas, historiadores, artistas, profesionales y autodidactas, llegó a alcanzar un número significativo, cuya cifra superó los cuatrocientos asociados. En conjunto tuvieron un peso específico importante en la vida social y cultural de la ciudad.

 

Después de una etapa de transición, entre los años 1980 y 1995, compleja en cuanto a la renovación de socios, ideas, objetivos y búsqueda de una estabilidad financiera, se llega a la actualidad, momento en el que el Ateneo se apoya básicamente en la juventud, la mujer, los intelectuales y los miembros con un talante liberal e innovador que han venido ofreciendo hasta ahora una alternativa diferente.