El Centro del Cáncer ensaya un fármaco contra el sarcoma de Ewing

Daniel García, investigador del CIC de Salamanca (Foto: Dicyt)

Las pruebas realizadas con animales ofrecen buenos resultados contra este tipo de cáncer poco frecuente, que afecta a niños y jóvenes

JPA/DICYT

 

El Centro de Investigación del Cáncer (CIC) de Salamanca realiza ensayos con un fármaco que ha demostrado su efectividad en estudios preclínicos frente al sarcoma de Ewing, un tipo de cáncer que sufren principalmente a niños y adultos jóvenes. Esta enfermedad rara afecta sobre todo a los huesos aunque también a otros tejidos blandos y los científicos consideran que al menos un grupo de pacientes con mal pronóstico podría beneficiarse de un tratamiento que también se investiga para otras neoplasias.

 

Los pacientes con sarcoma de Ewing tienen una tasa de supervivencia superior al 70%, pero hay cuando hay metástasis, baja a menos del 20%, así que un grupo de investigación del Centro del Cáncer intenta identificar a los que tienen un peor pronóstico para buscar una terapia. Algunas alteraciones en los cromosomas determinan la aparición y evolución de este tipo de cáncer y, a su vez, conllevan ciertas alteraciones secundarias que “nos están permitiendo definir grupos de pacientes que pueden tener distintos pronósticos”, afirma en declaraciones a DiCYT Daniel García, investigador del CIC que ha ofrecido una conferencia sobre este tema.

 

Gracias a esta diferenciación, se pueden diseñar estrategias terapéuticas más específicas. De hecho, los investigadores del CIC comprobaron que un grupo de pacientes de sarcoma de Ewing que presenta alteraciones en el cromosoma 1 tiene un peor pronóstico. Siguiendo esta línea de investigación, pasaron a realizar estudios con un fármaco denominado MLN4924, que en Estados Unidos ya está en fases avanzadas de investigación en otros tumores, como melanomas y linfomas, y que está dando buenos resultados.

 

En el caso del sarcoma de Ewing, los científicos de Salamanca han investigado en modelos ‘in vitro’ y con ratones a los que se les provoca la enfermedad. En los animales, el fármaco reduce el tamaño del tumor, así que ya se ha comprobado su efectividad ‘in vivo’. Asimismo, “en humanos ya ha superado pruebas preclínicas de toxicidad”, explica Daniel García.

 

Por eso, “vamos a proponer la realización de un ensayo clínico”, agrega el investigador, que forma parte del laboratorio del CIC dirigido por Enrique de Álava. Por el momento, la compañía farmacéutica que ha desarrollado el tratamiento se ha centrado en mayor medida en otras neoplasias más prevalentes, pero los científicos del Centro del Cáncer confían en contar con su colaboración para seguir avanzando en esta línea de investigación.