El Celta mete el dedo en la llaga del Barcelona y deja líder al Madrid

El equipo de Luis Enrique no levanta cabeza tras el 'clásico' y pierde ante su ex equipo ante su afición.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

FC BARCELONA: Bravo; Alves, Mascherano, Mathieu, Alba; Busquets (Pedro, min.66), Rafinha (Xavi, min.66), Rakitic; Luis Suárez, Messi y Neymar.

  

RC CELTA DE VIGO: Sergio; Hugo Mallo, Sergi Gómez, Cabral, Jonny; Krohn Dehli, Radoja, Pablo Hernández (Borja Fernández, min.69); Orellana, Larrivey (Charles, min.76) y Nolito (Madinda, min.88).

 

GOL:

  

0 - 1, min.55, Larrivey.

  

ÁRBITRO: Vicandi Garrido (C. Vasco). Amonestó a Pedro Rodríguez (min.90) por parte del Barcelona. Y a Pablo Hernández (min.13) y Sergi Gomez (min.73) en el Celta.

  

ESTADIO: Camp Nou.

El FC Barcelona tropezó (0-1) ante el Celta de Vigo en el encuentro disputado este sábado en el Camp Nou, correspondiente a la décima jornada de la Liga BBVA, un duelo en el que el conjunto culé desperdició muchas ocasiones para cerrar la herida del 'clásico', encajando la segunda derrota consecutiva y cediendo el liderato de la competición con Larrivey como verdugo.

  

El conjunto vigués hurgó en la herida de los azulgranas y sacó los colores a un entramado defensivo que sigue ofreciendo muchas dudas. Los de Eduardo Berizzo se hicieron fuerte con el paso de los minutos y los locales, con toda su artillería sobre el césped, no fueron capaces de batir a un inspirado Sergio. Luis Suárez se estrenó en el Camp Nou pero fue de más a menos, aún falto de ritmo. Sin apenas noticias de Messi y con un Neymar que da menos de lo que tiene, el Barça funcionó a chispazos.

  

Siete días después de caer con una mala imagen en el Santiago Bernabéu, el Barcelona no estuvo a la altura de un Celta que ha puntuado en todas sus salidas esta temporada y que sigue encaramado a los puestos europeos. Con la presencia de Busquets, Rafinha y Rakitic, todos ellos con pocos minutos y lejos de su mejor versión, el Barça careció de centro del campo y, sin mucha presencia arriba de los visitantes, la defensa culé sufrió de lo lindo una vez más.

  

La bofetada del 'clásico' seguía doliendo no solo en el césped, donde faltaba la fe y el optimismo, también en la grada, donde reinaba un silencio que gritaba resignación. Con esta nueva derrota, el Barça abandona el liderato de la Liga y pierde posiciones en la dura pelea que se vive en la zona alta, donde de momento este sábado ni Real Madrid ni Atlético fallaron.

  

'Lucho' no encontró con la fórmula para levantar el ánimo de sus pupilos y sucumbió ante su ex equipo, plagado de ex azulgranas, y que se llevó la victoria para Vigo por primera vez después de 73 años. El trabajo se le acumula al técnico asturiano, sin tiempo para el respiro ya que el miércoles visitan al Ajax en la Liga de Campeones. Las muchas ocasiones bien pudieron dejar otro resultado, pero las sensaciones y el juego estuvieron lejos de lo que busca este nuevo proyecto culé.

 

OCASIONES SIN FE

  

Con el pitido inicial en el Camp Nou el cuadro de Berizzo jugó con fuego, tratando de disputar la pelota a su rival, pero descuidando en exceso la defensa. Así llegaron las primeras ocasiones de los de Luis Enrique. Neymar tuvo hasta tres opciones de gol, pero el brasileño no encontró puerta. El Celta se dio cuenta del trabajo que se le acumulaba atrás y se resguardó más, pero la ausencia de centro del campo en el partido, llevó a los visitantes con cierto peligro a las inmediaciones de Bravo.

  

El peligro se palpaba ante la falta de seguridad de la defensa azulgrana, pero el Barça respondía con una nueva tanda de ocasiones. En esta ocasión era Messi el que demostraba no tener su día. Tras el paso por los vestuarios, el encuentro siguió igual. Sin un dominador claro pero con el Barça llegando más. Neymar tuvo una muy clara a los pocos segundos, y después de la enésima fallada inició su desaparición.

  

Lo mismo le ocurrió a Suárez. Mientras, Messi, lejos de la portería, no encontraba las conexiones de otros días. En medio de la ofensiva local, llegó el gol visitante. Un saque de portería peinado en el centro del campo, el balón llegaba al área y entre Nolito y Larrivey volvían locos a Alves y Busquets para batir a Bravo por primera vez en Liga ante su público.

  

La famosa imbatibilidad de Bravo sin duda era engañosa. Los problemas son los mismos y los nombres, también. El Barça, con algo más de intensidad, se fue a por la remontada. Luis Enrique dio entrada a Xavi por un Rafinha desaparecido, lo mismo que Rakitic, y metió a Pedro como último cartucho. La acumulación de jugadores no trajo la solución y la férrea defensa celtiña se creció ante los intentos locales. Le faltó puntería y le faltó fe al cuadro catalán, que tiene que volver a creer si no quiere un duro año de transición.