El C.D. Peñaranda vence al Universidad de Valladolid para lograr la permanencia

El Peñaranda se lo jugaba todo en este último partido de la fase regular.

FICHA DEL PARTIDO

 

0 C.D. UNIVERSIDAD DE VALLADOLID: Martín, Jonatan, Fernando, Carlos Javier, Rubén Javier, Pablo, Diego, Ignacio, Javier, Andrea y Juan Carlos.

 

1 C.D. PEÑARANDA: Jorge, Jonatan, Jota, Juanje (Mario, 78′), David, Jorge, Pablo, Salva (Juan, 66′), Pinto, Juanfran (Gabri, 73′), y Toñito.

 

GOL: 0-1, min: 60: Pinto.

 

ÁRBITRO: Adrian Pascual Valbuena, asistido por José Carlos Fernández y Rubén Gámez. Amonestó con tarjeta amarilla a Carlos Javier, Rubén Javier, Pablo, Javier y Unai y expulsó por roja directa a Fernando del UVa, y amonestó a Salva, Juanje, David, Pinto, Pablo, Jorge, Juan, Mario y Pablo del C.D. Peñaranda.

El C. D. Peñaranda, en este último partido de la fase regular, se lo jugaba todo a una carta y los de Juan Pablo plantearon un partido serio desde el pitido inicial, férreo en defensa, sin un agujero que permitiera a los chicos del UVA asomarse a las redes de la portería peñarandina.


La primera parte culminó en tablas. Tras el descanso, los chicos del C. D. Peñaranda volvieron al terreno de juego con energías renovadas y siguieron apostando por el ataque bien tejido, sin olvidar la labor defensiva.

 

Después de un par de balones a los palos y sendas paradas del guardameta pucelano que hicieron levantarse a la afición de sus asientos, llegó la magia y la explosión de júbilo con el gol de Javier Pinto que subrepticiamente se coló en el área gracias a un balón medido y adelantado como consecuencia de una jugada bien trenzada, llevada con inteligencia y astucia por Javi hasta el fondo de las redes de la portería local.

 

A partir de ahí y hasta el final del partido se sufrió de lo lindo. Momentos dramáticos ante lo que ambos equipos se estaban jugando. Otro par de postes, un larguero, desavenencias en el terreno de juego y tres expulsados, el ‘capi’ Juanje lesionado…

 

Parecía que la contienda no iba a terminar nunca. Los minutos se tornaron horas… Hasta que, por fin, el árbitro pitó el final del partido.

 

La afición, que en un número elevado de personas se había desplazado hasta Valladolid para alentar a su club, se fundió en un abrazo colectivo con los chicos que celebraban, ¡bien se lo merecen!, la permanencia en Regional Aficionados.