El CD Peñaranda suma su cuarta victoria consecutiva frente al Universidad de Valladolid

Imagen de archivo del CD Peñaranda

El CD Peñaranda se muestra imparable y ha conseguido su cuarta victoria seguida tras vencer por dos goles a uno frente al Univesridad de Valladolid, probablemente el mejor equipo de los que pasó esta temporada por el polideportivo Luis García

CD PEÑARANDA: Montero, Omar, Canario, Antonio, Cristian, Pablo  (Justi, min. 62), Jony (Jorge Mateos, min. 87), Fran, Redon (Rodri, min. 73), Albertín y Dela. 

 

CD UNIVERSIDAD DE VALLADOLID: Mario, Jony (Unai, min. 60), Polaco, Chuchi, Viti, Carlos Iglesias, Pita, Nacho, Víctor (Omar, min. 23), Rubén (Raúl, min. 80), y Oli. 

 

GOLES: 1-0, min. 39: Antonio. 2-0, min. 41: Dela. 2-1, min. 60: Oli.

 

ARBITRO: Amonestó con tarjeta amarilla a Pablo y Justi del CD Peñaranda, a Polaco del CD Universidad de Valladolid,  y expulsó por doble amarilla a Omar y Canario del CD Peñaranda. 

 

INCIDENCIAS. Partido disputado en el polideportivo municipal de Peñaranda ante unos 200 aficionados. 

Los morados ya han sumado 18 puntos de 24 en juego en lo que va de año, convirtiéndose en el mejor equipo del año y que le ha llevado de estar en lo más bajo de la tabla clasificatoria a pelear con el selecto grupo de cabeza.

 

Los peñarandinos vencieron al CD Universidad de Valladolid, un equipo con jugadores de calidad en la salida de balón, con un Oli que bordó el fútbol acompañado de Chuchi y Nacho, muy activos durante todo el partido y con dos estiletes como Rubén y Pita, que hicieron emplearse a fondo a la zaga peñarandina.

 

Los peñarandinos marcaron en el minuto 39 tras el remate de Antonio en un corner, y de Dela tras asistecia desde la banda.  El Universidad de Valladolid tuvo varias ocasiones durante la primera parte.

 

En el segundo tiempo, los visitantes se metieron en el partido tras un error de Omar que provocó una falta frontal que transforma magistralmente Oli. Al final, locura colectiva, en la que los peñarandinos supieron sobreponerse a la sinrazón del árbtiro para acabar ganando un partido que le da un plus de calidad.