El candidato del PP la Diputación apuesta por la Salamanca rural

Perfil. Javier Iglesias defiende a capa y espada a la institución, “que debe hacer sólo aquéllo para lo que está concebida” y anuncia que su gestión estará aderezada con un componente de austeridad
E. BERMEJO
El Comité Electoral Provincial del Partido Popular aprobó ayer la designación de Javier Iglesias García como candidato del PP a la presidencia de la Diputación de Salamanca. Según explicó el presidente del Comité Electoral, Gonzalo Robles, se ha valorado su larga experiencia en política y su conocimiento de la vida municipal y de la gestión pública y se le ha considerado como la “persona idónea en este momento” para reforzar la Diputación y mantenerla al servicio de los salmantinos.

Robles insistió en que la dilatada trayectoria del candidato y su conocimiento de las administraciones avalan su nominación. En este sentido recordó que, además de ser el alcalde de Ciudad Rodrigo desde hace 16 años, también es el presidente provincial del Partido Popular.

Para su designación también se tuvo en cuenta su experiencia como senador, diputado nacional y procurador en las Cortes de Castilla y León por Salamanca, cargo que ha ostentado en la última legislatura.
“Voy a darlo todo”
Después de deshojar durante largos meses la margarita y, aunque los rumores apuntaron hacia él desde el primer momento, Javier Iglesias compareció ayer en su primera rueda de prensa como candidato a la Diputación, cargo que, según dijo, afronta “con ilusión, compromiso firme y respeto a la institución provincial. Voy a darlo todo”, señaló.

También tuvo bonitas palabras para quien será hasta el 22 de mayo titular de La Salina, Isabel Jiménez, de quien se confesó amigo y a quien reconoció “esfuerzo, gratitud y respeto”, además de augurarle “un futuro importante dentro de la política” y de subrayar que el Partido Popular “va a seguir contando con ella”.

El candidato no obvió en su primera comparecencia el hecho de que las diputaciones hayan sido tan cuestionadas en los últimos meses y lo achacó, en parte, a la omnipresente crisis económica. “La Diputación es absolutamente necesaria, dado el tamaño y dispersión de la provincia y los municipios”. Asimismo, aseguró que conoce de cerca los problemas y las necesidades de la Salamanca rural y precisó que la Diputación está para mejorar esos problemas y que será una de sus prioridades.

En su discurso, Javier Iglesias parecía tener muy claro cuál es el papel a desempeñar por la institución provincial. “La Diputación no puede permitirse el lujo de hacer lo que no tiene que hacer, sino que debe hacer sólo aquéllo para lo que está concebida”.

Manifestó, asimismo, que su gestión estará aderezada con un componente de austeridad y que hay que hacer un ajuste de las cuentas públicas “con el fin de que las iniciativas privadas tengan oxígeno para crear empresas y generar empleo”.

Compatibilidad de funciones
Tras asegurar que desconoce cuál será el futuro de Isabel Jiménez “con exactitud”, alabó su experiencia en materia política y, a preguntas de los periodistas, respondió con rotundidad que “es compatible y complementario ser alcalde y presidente de la Diputación”.

Javier Iglesias nació en Peñaranda de Bracamonte en 1969 y es licenciado en Económicas y Empresariales por la Universidad de Salamanca. Está afiliado al Partido Popular desde 1995, año en el que consiguió la Alcaldía de Ciudad Rodrigo y, desde entonces, ha pasado por todas las administraciones: diputado de 1996 a 1999; procurador en las Cortes de Castilla y León de 1999 a 2000; diputado de 2000 a 2004; senador de 2004 a 2008; procurador de 2007 a 2011; alcalde desde 1995 y presidente provincial del PP desde 2008.