El campo salmantino, sin plagas dañinas a la vista

Tan solo se realizan pequeños controles de langosta y en el futuro se harán de mosca del olivo

La irregular meteorología de la primavera, con grandes contrastes de frío calor y algunas precipitaciones ha provocado que el nivel de plagas en la provincia de Salamanca no sea elevado en esta época del año, aunque las altas temperaturas de los últimos días pudieran hacer pensar lo contrario para el desarrollo de algunas plagas.

Por ello, desde la Junta de Castilla y León, tan solo están realizando un control preventivo de la langosta en un grupo reducido de localidades, con el único objetivo de evitar que la plaga se expanda a otras zonas, aunque el riesgo es mínimo por el momento.

No en vano, en próximas fechas también comenzará a estudiarse el posible desarrollo de la mosca del olivo para evitar su incidencia dañina y negativa en las zonas con una mayor tradición olivarera en la provincia como Aldeadávila, Ahigal o La Fregeneda, entre otras.

Quema de rastrojos
Por otro lado, una de las peticiones más demandadas por los profesionales del sector es la quema controlada de rastrojos para limpiar el campo de las malas hierbas y de la posible creación de plagas, solicitud que hace escasas fechas se hizo desde Asaja, debido a que los agricultores y ganaderos son los gestores del medio ambiente. Pero, por el momento, las plagas no tienen representatividad en los terrenos de la provincia y no han provocado daños en los cultivos.