El campo salmantino pone sus ojos en Camerún

Herminio Velasco, agricultor salmantino, ha paralizado la compra-alquiler de unas parcelas para sembrar maíz pero en el futuro “es una gran oportunidad”.

Camerún es uno de los países con mayor potencial para los profesionales del campo en España debido a las opciones de conseguir rentabilidad en las explotaciones porque la tierra tiene un valor muy asequible y ‘tirado’, que permite trabajar grandes superficies con un coste muy bajo, siempre que se trate de manos cualificadas.

 

Por ello, el campo salmantino ha puesto sus ojos en el país africano por medio de una empresa de Madrid que busca “gente cualificada para trabajar en la tierra y obtener un mayor rendimiento en las explotaciones de maíz de este país, con terrenos que pertenecen a tribus  que mediante una compra-alquiler de las tierras permiten su explotación”.

 

Así lo ha indicado uno de los interesados en esta iniciativa; se trata de Herminio Velasco, alcalde de Aldeatejada y agricultor salmantino, quien tenía ya los contactos pertinentes en Madrid y en Camerún para la compra-alquiler de una gran extensión de terreno pero que ha paralizado su puesta en marcha por motivos de seguridad.

 

“Ahora, la situación en Camerún está muy complicada porque justo el grupo de personas de contacto en Camerún y con los que íbamos a trabajar han sido asesinado y la explotación arrasada. La seguridad es un aspecto que ahora está en entredicho”, asegura Velasco, pero reconoce que en un futuro, su idea es trasladarse a este país para hacer negocio.

 

“Lo normal es estar allí el primer año o que haya gente que lo controle y luego, con ir de vez en cuando vale. Nos han dicho que están allí construyendo viviendas un grupo humanitaria para este tipo de proyectos y viviríamos en el pueblo de al lado de dónde tendríamos la explotación”, señala.

 

El país necesita mano de obra más cualificada porque en la actualidad tan solo consiguen poco más de 1.000 kilogramos por hectárea, cuando allí se pueden “lograr hasta más de 10.000 kilos, con el ahorro que supone el riego ya que allí no hace falta agua”, reconoce Herminio Velasco. “Es un clima muy propicio para este cultivo pero hay que saber trabajarlo”.

 

Si al ahorro en el riego se le añade que la hectárea de terreno cuesta “un euro” (sí, un euro), eso posibilita que los agricultores interesados puedan adquirir grandes extensiones de terrenos por un precio muy bajo y poder explotarlas obteniendo grandes beneficios en países de gran tradición agrícola como Camerún pero con escasos medios técnicos. “No solo tendríamos que llevar personal, también comprar la maquinaria y todos los instrumentos necesarios para trabajar a tierra”, señala Velasco.

 

Pero no solo se refiere a labores agrícolas, ya que hay profesionales del resto de España que también van a criar cerdos u otro tipo de animales porque las condiciones son buenas y, especialmente, los gastos son muy reducidos y la rentabilidad está más que asegurada. Salamanca pone sus ojos en Camerún… atentos.

 

CAMERÚN, UN PAÍS DE TRADICIÓN AGRÍCOLA

 

Camerún es un país predominantemente agrícola, donde el 60% de la población - cerca de 19 millones de habitantes en 475.000 kilómetros cuadrados - vive de ella. Esta nación produce y exporta cacao, café, algodón, aceite de palma, madera, caucho, caña de azúcar, plátano… pero también exporta materias primas cuyos precios han caído en el mercado internacional, aunque puede enorgullecerse de haber logrado autoabastecerse.

 

IMPORTAR PARA COMER

 

Precisamente, este tipo de iniciativas de buscar mano cualificada en España para explotar una superficie agrícola se debe a los bajos índices de producción, que deben ser mejorados para aumentar su calidad y otorgar más garantías al consumidor.  No obstante, en el mercado internacional África ya no puede importar para comer con algunas materias primas.