El campo salmantino, entre lobos, leche, sequía y la nueva PAC

Los agricultores y ganaderos de Salamanca no hacen un balance muy positivo del año 2015, no ya en precios, pero sí en la catástrofe de sectores como el lácteo, el ganadero por los ataques del lobo y la incertidumbre por el primer año de la PAC. La Norma del ibérico cumple en enero dos años

 

 

DOS AÑOS DE LA NORMA DEL IBÉRICO

 

Por último, el sector del ibérico llega en enero de 2016 a los dos años de aplicación de una Norma que se cumple en el etiquetado y que, como casi siempre, no se cumple en el peso de los animales y la edad, algo que ya ocurría en las anteriores. Y mientras eso no cambie, las Normas importan poco en ese apartado.

2015 tampoco ha sido el año del campo en Salamanca. Los agricultores y ganaderos han tenido muchos motivos para estar preocupados, aunque por lo menos no han visto una caída en los precios de la materia prima. Algo es algo… Cereales, vacuno, ovino y porcino se mantienen en un nivel de precios aceptable, a lo que hay que sumar una campaña de la patata.

 

Sin embargo, el lobo, la crisis láctea, la sequía y las altas temperaturas, la nueva PAC y los dos años de la Norma del ibérico han marcado 365 días donde los agricultores y ganaderos de Salamanca siguen ofreciendo al consumidor productos de calidad.

 

QUE VIENE EL LOBO… Y NO SE MARCHÓ

 

La zona del Abadengo y la comarca de Vitigudino han sido (y siguen siendo) las zonas más castigadas por los ataques del lobo. Lejos de alcanzar una solución, cada vez son más las actuaciones del cánido y por extensión, más las cabezas de ganado muertas o desaparecidas para perjuicio del ganadero.

 

 

Las pérdidas son cuantiosas por el hecho de no contar con un seguro que cubra los daños, reclamación que le han trasladado a la Junta de Castilla y León, que creará un nuevo seguro pero que con la incertidumbre de si será válido o no para los afectados. Igual que las batidas contra el lobo, insuficientes para el ganadero... De hecho, no se niegan a convivir con él, pero no de esta manera. Y en Lumbrales lo dejaron claro una vez más.

 

¡LA LECHE!

 

El sector lácteo ha sido otro de los grandes perjudicados en 2015 por el precio en origen del producto, que para garantizar la rentabilidad debe ser superior a 0,30 euros/litro. No en vano, todas las organizaciones salvo COAG firmaron un acuerdo que garantiza más estabilidad al sector. ¿Aún recuerdan la que le montaron a la ministra Tejerina en la inauguración de Agromaq? La industria debe pensar más en el ganadero.

 

SECO Y CALIENTE

 

 

Pocas precipitaciones en verano y poco más en un otoño demasiado cálido para lo que Salamanca aspira. El campo de Salamanca necesita agua para los cereales de invierno y para que las charcas recuperen su esplendor ya que apenas ha habido otoñada. El hecho de ser un negocio al aire libre suele tener más inconvenientes que ventajas y muchas veces es un factor pésimo para los intereses de los profesionales.

 

NUEVA PAC

 

2015 ha sido el primer año de la nueva Política Agraria Comunitaria (PAC). A partir de ella se está procediendo a la asignación de los nuevos derechos de pago básico a los beneficiarios que cumplen con todas sus obligaciones. Se estima que son cerca de 820.000 los perceptores de estas ayudas en España por los 910.000 de la anterior reforma ya que en la actualidad se ha intentado premiar al agricultor profesional.

 

El Coeficiente de Admisibilidad de Pastos (CAP) es otro de los caballos de batalla del campo. La organización agraria Asaja lamenta el interés en reducir las ayudas de la PAC a la ganadería utilizando el Coeficiente de Admisibilidad de Pastos como excusa. De hecho, considera “surrealista que la provincia más ganadera de España desconozca el porcentaje de hectáreas que se quedarán sin ayudas en la PAC por la aplicación del CAP, y denuncia que los ganaderos salmantinos están siendo ninguneados frente a los de otras provincias que ya conocen como les afecta. Todo indica que el Ministerio no facilitará a los ganaderos salmantinos el dato del CAP hasta después de tramitar la solicitud de las ayudas. Una situación que está generando gran incertidumbre entre los profesionales del sector”.

 

En el lado positivo, y como queda reflejado al inicio del balance, los precios no han sido malos para los profesionales ya que su nivel se mantiene, especialmente en los cereales, el vacuno y el ibérico, con valores que les permiten a los profesionales obtener rentabilidad en su negocio. El campo salmantino, no en vano, espera un 2016 que rinda mejor para sus intereses.