El calendario de guardias en las farmacias levanta duras críticas

Servicio. Los vecinos de pueblos en los puntos opuestos de Lumbrales y Vitigudino deben hacer cerca de 80 kilómetros para adquirir un medicamento los fines de semana al haber sólo una farmacia abierta
MIGUEL CORRAL
Las reivindicaciones de los colectivos sociales representados en los consejos de Salud de las comarcas de Vitigudino y Lumbrales sobre la recuperación del reparto de guardias farmacéuticas en ambas áreas, conforme se venía realizando hasta el año 2009, han vuelto a caer en saco roto entre el Colegio de farmacéuticos y la Junta de Castilla y León.

Ambas instituciones rechazan de forma recíproca la competencia sobre la precariedad de este servicio monopolizado, los farmacéuticos amparan la reducción de los puntos de farmacias de guardia en la autorización de la Consejería de Sanidad, y ésta, en la solicitud formulada por los farmacéuticos para reducir el número de farmacias de guardia.

Entre tanto, los responsables políticos no dejan de promover en discursos su preocupación por la pérdida de población y envejecimiento de los pueblos, mientras los habitantes de las zonas rurales continúan con una aminoración de prestaciones en servicios básicos como la sanidad, el transporte o las comunicaciones, por citar algunos.

El Ayuntamiento de Vitigudino y la Unión Comarcal de Mayores vuelven a mostrar su preocupación por la situación que se da en las áreas de Salud de Vitigudino y Lumbrales respecto al calendario de guardias farmacéuticas, un amplio territorio que ha sido unificado bajo un mismo calendario en beneficio de cuatro establecimientos farmacéuticos y en detrimento de 15.000 personas que en él habitan.

La polémica radica, especialmente, en el reparto de guardias durante los fines de semana y días festivos, pues la cobertura farmacéutica en horario comercial, quedaría solventada con creces, no tanto así a partir del cierre a diario de las cuatro farmacias existentes, dos en Vitigudino y otras tantas en Lumbrales.

La queja de los habitantes de estas zonas y que han trasladado al Ayuntamiento vitigudinense y a la Unión Comarcal de Mayores, entidad con una treintena de asociaciones , viene dada porque durante los fines de semana tan solo una de las cuatro farmacias permanece de guardia para todo el territorio, lo que en el caso de no ser necesaria su atención por los servicios de Urgencias, obliga a los usuarios de los pueblos situados en los puntos opuestos de Vitigudino y Lumbrales, a recorrer cerca de 100 kilómetros para adquirir un medicamento y con el complemento, al día siguiente, de acudir de nuevo a la entrega de la receta médica si fuera preceptiva.

Las protestas formalizadas por los consejos de Salud el año pasado se han traducido únicamente en el refuerzo de las guardias médicas durante la Semana Santa y el mes de agosto, épocas en las que tanto Lumbrales como Vitigudino mantendrán al menos una de sus farmacias abiertas durante las 24 horas del día.

Escrito a la Gerencia de Salud
En el resto del calendario, cada fin de semana sólo se presenta una farmacia abierta entre dos localidades distantes a 27 kilómetros, pero cuyo servicio tiene un área de influencia más allá de 15 kilómetros de ambos puntos.

La respuesta ofrecida por el Colegio de Farmacéuticos al escrito remitido por el alcalde de Vitigudino, en el que solicitaba la apertura de al menos una farmacia durante los fines de semana, se ciñe a la autorización de éste por parte de la Junta de Castilla y León. Según recoge este documento y al cual ha tenido acceso este periódico: “Corresponde a la Dirección General de Salud Pública e Investigación, Desarrollo e Innovación de la Junta de Castilla y León la autorización de los turnos de guardia y vacaciones”, para concluir con que el Colegio Oficial de Farmacéuticos “no tiene competencia normativa en este sentido”.

Ante esta respuesta y después de un primer intento ante la Gerencia de Salud, el alcalde de Vitigudino solicitará por escrito que se reconsidere el calendario de guardias, como así lo hará el presidente de la Unión Comarcal de Mayores, Juan Arroyo, como aseguró a este diario.