El buen tiempo hace que se batan las mejores expectativas de Villalar 2015

El sol y el sentimiento castellano y leonés se mezclaron a partes iguales en la campa del pueblo para conformar un día de la Comunidad que supera los 25.000 asistentes.

Un ambiente festivo, bañado por la mejor luz del sol y una temperatura de lo más agradable. Suena atractivo, ¿verdad? Pues así se presentó el 23 de abril en la campa de Villalar, o lo que es lo mismo, así se ha celebrado el Día de Castilla y León en el histórico municipio vallisoletano. Una jornada plagada de actividades, orgullo por la Comunidad, reivindicación de diferentes colectivos y, por qué no, ganas de pasarlo bien.

 

Las primeras estimaciones dicen que se pasarán sobradamente los 25.000 asistentes, en gran medida gracias a la nombrada buena meteorología y a diferentes acciones que también han triunfado como el concierto de los míticos Celtas Cortos, de nuevo en sus orígenes. Nada mal teniendo en cuenta que el año pasado la subdelegación de Valladolid cifró en 15.000 los visitantes en lo que fue una jornada más fría y nublada.

 

Y es que ha sido mucho lo que se ha vivido este Villalar. Más allá de las visita del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y de los diferentes partidos políticos a primera hora de la mañana, se ha podido ver mucho entusiasmo y ganas de reivindicación en este 23 de abril.

 

Las carpas situadas en la campa, escenario del ajusticiamiento de los capitanes de la revuelta comunera, Juan Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado en 1521, eran buena muestra de ello. No había más que darse una vuelta para comprobarlo en primera persona. Padres, madres, niños, gente de más o menos edad, siempre con intención de sacar pecho por haber nacido castellano y leonés y, de paso, pasar un buen rato con las diferentes actividades de las carpas o con la buena gastronomía de la Comunidad. El que se fue a casa con el estómago vacío fue porque quiso, desde luego.

 

La cuestión es que la jornada se ha desarrollado sin incidentes destacables, según ha informado Protección Civil de Valladolid. Cerca de 500 efectivos, la mayoría de la Guardia Civil, estaban llamados para controlar que todo estuviera en orden en una jornada que se esperaba ajetreada. De hecho, la mayoría de personal acudía con la intención de controlar más el tráfico que otra cosa.