El bronce de España cicatriza la herida

La selección apabulla a Croacia (92-66) y se cuelga una medalla merecida, la undécima de su historia en un Europeo.

 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

RESULTADO: ESPAÑA, 92 - CROACIA, 66. (47-36 al descanso).

 

ESPAÑA: Rubio (6), Calderón (8), Fernández (8), Claver (16) y Gasol (17) --cinco inicial--; Rodríguez (2), Llull (21), San Emeterio (5), Gabriel (5), Aguilar (-) y Rey (4).

 

CROACIA: Ukic (12), Simon (3), Bogdanovic (22), Saric (6) y Tomic (1) --Cinco inicial--; Andric (2), Draper (5), Rudez (5), Zoric (8) y Delas (2).

 

PARCIALES: 23-18, 24-18, 16-12, 29-18.

 

ÁRBITROS: Robert Lottermoser (ALE), Christos Christodoulou (GRE), Olegs Latisevs (LET). Eliminaron a Zoric por faltas personales.

 

PABELLÓN: Stozice Arena de Ljubljana.

La selección española de baloncesto ha logrado la medalla de bronce en el Eurobasket de Eslovenia tras vencer este domingo en el partido por el tercer puesto a la selección de Croacia (92-66), en un encuentro en el que ha destacado Sergi Llull que ha concluido con 21 puntos.

 

Lo que diferencia a un equipo ganador de uno que no lo es, es la actitud, y la selección española lleva ya mucho tiempo siendo un equipo ganador. Este domingo lo ha vuelto a demostrar saliendo a jugar con intensidad y dureza, sobre todo tras lo ocurrido el viernes, con la mejor predisposición de todo el Europeo.

 

No habían pasado ni 48 horas desde que Francia había apeado a España de la final, imposibilitando a la selección de Orenga volver a proclamarse campeona de Europa por tercera ocasión consecutiva, y los españoles tenían que saltar a la pista a por una medalla que parecía menor para una selección acostumbrada a jugar finales. Y saltaron con intensidad, apretando a Croacia desde el inicio y poniéndose por delante en el marcador, algo que duró desde el minuto 1 al 40.

 

Los croatas, de la mano de Bogdanovic --19 puntos al descanso-- trataron de aguantar el chaparrón y lo consiguieron a duras penas. Pudieron contener a Rudy, a Calderón y a Ricky, pero resultó que no era el día de ninguno de ellos, era el día de Llull.

 

El menorquín es un jugador de rachas, pero el día que está entonado es un espectáculo, contagia al resto del equipo y ayuda en defensa y en ataque. Acabó con 14 puntos los primeros veinte minutos, incluido un triple sobre la bocina que cerró el segundo cuarto y sepultó las pocas opciones que aún podían tener los croatas.

 

A Llull le secudaron en este partido dos hombres que llevaban un Eurobasket muy diferente. Por un lado Claver que acabó con 16 puntos y la sensación de que cada partido que ha ido disputando le ha ido haciendo crecer. Cada vez más 'enchufado' y asumiendo responsabilidades. Por otro lado el mejor pívot del mundo en la actualidad, Marc Gasol.

 

Lo del mediano de los Gasol merece capítulo aparte, ha hecho un Europeo  magistral, ha guiado a su selección al podio, ha hecho mejores a todos y cada uno de sus compañeros y se ha 'merendado' a todos y cada uno de los pívots a los que se ha enfrentado. Estará en el quinteto ideal del torneo de Eslovenia y a poco que se le rodee bien, la selección española se asegurará muchas medallas más en grandes competiciones.

 

La clave a la hora de analizar este encuentro no debe buscarse en la estadística, en la que se puede ver que España fue superior a Croacia en casi todo, donde se puede ver que España no perdió un solo balón en la primera mitad o que lanzó en un 50% (30/60) en tiros de campo en este partido. La clave hay que buscarla en aquello que diferencia a un equipo ganador de uno que no lo es tanto, la actitud.

 

Así pues la selección española logró con esta la undécima medalla de su historia en un Europeo, la tercera de bronce. Y espera ya la siguiente cita de selecciones, que será el Mundial que se disputará al calor de su gente el año que viene.

 

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