El beneficio de la duda sobre una asociación que cobraba de los bancos para dejar 'tirados' a sus clientes

Luis Pineda, presidente de Ausbanc (Foto: Archivo)

Ausbanc extorsionó a entidades vinculadas a Salamanca, negoció para retirar demandas y se financió de los bancos cuando debía defender a sus clientes de ellos. ¿Debe estar en una lista de asociaciones de consumidores?

La Audiencia Nacional ha puesto en un auto, negro sobre blanco, lo que hace años se sospechaba sobre Ausbanc: que por un lado atizaba a los bancos en los juzgados y por otro se financiaba de ellos. Una dualidad tan difícil de explicar que por eso su cabecilla, Luis Pineda, está hoy en la cárcel y acusado de extorsión, amenazas, estafa y fraude, entre otros delitos junto a su colaborador de Manos Limpias, Miguel Bernad. Puede que no sean suficiente indicio para el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, que ha abierto la puerta a expulsar a Ausbanc del registro de asociaciones no sin antes hacer uso de la teoría de los 'casos aislados' de Rajoy.

 

La ristra de delitos que se le imputan a Luis Pineda convierte en arriesgado concederle el beneficio de la duda o la presunción de inocencia. Más complicado todavía es salvar las actividades de su organizaciónLa Ley General de Consumo impide a las asociaciones de usuarios recibir dinero de las entidades financieras de cuyos abusos debe, en teoría, defender a los consumidores, pero es lo que hacía Ausbanc: los bancos eran sus principales financiadores.

 

Durante años fue un misterio por qué había anuncios de bancos en las revistas de una asociación que les masacraba en los juzgados. Hace casi una década ya se denunció que las entidades pagaban no sólo publicidad para la parte editorial de Ausbanc, sino también actos, eventos... Ahora ya sabemos por qué: con la apariencia de publicidad se financiaba un entramado de empresas destinado a engrosar el patrimonio de sus mandamáses. Buena parte de ese patrimonio se reparte entre Salamanca y Zamora.

 

Su condición de asociación de defensa de los consumidores que no defendía a los consumidores fue suficiente para que el Gobierno expulsara a la asociación del registro ministerial en dos ocasiones, la última, hace dos años. Eso no ha impedido que estuviera en el del Ayuntamiento de Salamanca. Ahora los grupos de la oposición han pedido su expulsión ante las informaciones aparecidas en todos los medios.

 

 

PAGAR PARA RETIRAR DEMANDAS

 

Ahora también sabemos cómo se movía esa maquinaria, y eso es también fundamental para descalificar a Ausbanc como asociación merecedora de estar en un listado de las que ayudan al consumidor. Según las investigaciones del juez Pedraz, la que era una asociación de defensa del consumidor de banca acabó por exigir importantes retribuciones económicas a cambio de echarse atrás en procesos judiciales que seguía contra numerosas entidades financieras. Esas cantidades se camuflaban como publicidad en las revistas de Ausbanc y engrosaban la cuenta de resultados del entramado de sociedades controlado por Pineda.

 

El juez ha comprobado que extorsionaba a bancos para dejar de acosarles en interminables pleitos; a cambio, si se avenían, retiraba las denuncias contra la 'cláusula suelo' de las hipotecas, el caso de los ERE o el caso Nóos. En León está documentada una que afecta a una entidad financiera muy conocida en Castilla y León. En aquel caso, Ausbanc ofreció inhibirse en un juicio por las cláusulas suelo de las hipotecas a cambio de una compensación económica.

 

Eso suponía que Ausbanc, asociación de defensa de consumidores de banca, dejaba tirados a miles de pequeños clientes a los que, además, había cobrado por una defensa que estaba dispuesto a no ejercer si el precio era el adecuado.

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