El Barcelona mete presión al Real Madrid y se coloca líder provisional

MAL PARTIDO. Los azulgranas sufrieron mucho contra Osasuna, pudieron marcharse al descanso por debajo en el marcador y sentenciaron en el último cuarto de hora. GOLES. De Ibrahimovic y Bojan
efe / BARCELONA
El Barça se hizo otra vez con el liderato, a la espera de lo que haga hoy el Real Madrid, gracias a un triunfo muy trabajado contra el Osasuna (2-0), equipo que ha cuajado un gran partido, pero que se vio desbordado por los goles de Ibrahimovic y Bojan. El conjunto azulgrana jugó uno de los partidos menos lucidos en esta temporada y ha tenido que echarle coraje y fuerza para doblegar a un Osasuna que hasta recibir el primer gol en el minuto 70 tuvo controlado al equipo catalán. El Barcelona se topó con un valiente Osasuna, que no sólo ató corto al conjunto de Pep Guardiola, sino que tuvo claras ocasiones para marcar en el primer tiempo.

El juego barcelonista resultó decepcionante, sin ritmo alguno y agobiado en la zona de construcción hasta el punto de que ni Touré, Sergio Busquets o Iniesta acabaron de centrar a su equipo y establecer el flujo correcto con el balón. Tras unos minutos con un tono bajo, y después de que en el minuto 4 el húngaro Krisztian Vadocz se quedase solo ante Valdés, contra el que disparó a placer sin mucha fortuna, el Guardiola ajustó cambió el esquema, dado que el 4-4-2 no estaba permitiendo que el balón pasase al campo de Osasuna con peligro.

Juego ramplón de los culés
Al cuarto de hora, el Barcelona confeccionó dos acciones de gol, con Messi en el lanzamiento de una falta directa y en una vaselina que intentó Henry, pero en ambas el intento azulgrana careció de acierto. Con un juego ramplón y desconocido, el Barcelona fue sumando minutos hasta llegar a la media parte, mientras el equipo de Camacho se sentía cada vez más cómodo, incluso con el balón bajo su control y sin pasar apuros. La puesta en escena en el segundo acto llevó a Pedro al campo en sustitución de un flojo Henry y, lo más destacado por parte azulgrana, fue que el mensaje de Guardiola había calado; la pelota iba más rápida y por ello las acciones en la meta de Ricardo empezaron a sucederse con cierta frecuencia. Primero, fue un remate en el 70 de Keita, que había entrado un minuto antes en lugar de un apagado Busquets, y tres minutos después una acción bien trenzada por la banda llegó a Maxwell, que centró a un desmarcado Ibrahimovic para que marcase gol.

El Barcelona había hecho lo más difícil del trabajo, como era romper a un ordenado Osasuna, que aun así aumentó su presión para buscar el gol que se le resistía. Sin embargo, el que volvió a marcar fue el Barça, gracias a una combinación entre Iniesta y Bojan, que había entrado poco antes.