El Barcelona demandará a la Cadena COPE por relacionarle con el dopaje

EXIGENCIAS. La noticia atenta contra el derecho al honor del club catalán y reclaman daños y perjuicios. REAL MADRID. Florentino Pérez llamó a Sandro Rosell para desvincular a su directiva de esa información
EFE / BARCElONA
La información de la cadena Cope sobre las presuntas prácticas de dopaje en el Barcelona para mejorar el rendimiento del equipo abrió un nuevo capítulo con el anuncio del club de interponer una querella contra la emisora.

A su vez el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, llamó al del Barcelona, Sandro Rosell, para confirmar que la entidad madridista “no tiene nada que ver” con dicha información, que la cadena basaba en una fuente del club blanco.

Toni Freixa, portavoz de la junta directiva del club catalán, anunció que el Barcelona ha decidido presentar ante los juzgados de Primera Instancia “una demanda de protección del derecho del honor y reclamación de daños y perjuicios” contra Cope.

Esta cadena sostuvo, citando una fuente del Real Madrid, que el club blanco no entendía que el Barcelona trabajase con médicos de “dudosa reputación” y que estaba dispuesto a pedir a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) que se realicen controles antidopaje “serios” en la Liga.

En la misma información, también se recordaba que el médico Eufemiano Fuentes, vinculado a la operación antidopaje Puerto, había colaborado con el Valencia cuando este equipo conquistó dos títulos ligueros (2001-02 y 2003-04).

El Barcelona había emitido el lunes un comunicado desmintiendo la información y solicitando a la Cope que desvelase “el origen concreto de esa grave difamación” y procediese a hacer “una rectificación expresa y contundente”.

En un comunicado, la Cope pidió disculpas al Barcelona y al Valencia y dijo que la redacción de deportes consideró “de gran relevancia el hecho de que el Real Madrid pensara solicitar unos controles antidopaje más rigurosos y quiso que sus oyentes fueran los primeros en conocer tal noticia”.

Pero el Barcelona juzgó ayer que la rectificación que exigía “no se ha producido”, por lo que decidió actuar “con la firmeza y contundencia que la gravedad de los hechos merece para que “no quede impune” el “grave atentado a la reputación y al buen nombre” del club y de sus deportistas y médicos.

Freixa reveló que Florentino Pérez llamó ayer por teléfono a Sandro Rosell para confirmar que la entidad madridista “no tiene nada que ver” con la información de la Cope.
“Nuestro presidente no tiene ningún motivo para no creérselo (al del Real Madrid)”, explicó Freixa, quien anunció que si finalmente “se identifican otros responsables con estos hechos”, entonces el Barcelona “actuará con la misma contundencia”.

En otras reacciones al caso, el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, defendió la política antidopaje que se realiza en España y anunció que durante 2010 se realizaron un total 1.164 controles de dopaje, de los que el 18 por ciento estuvo dirigido al fútbol.
“Hemos dado la vuelta como un calcetín a la política antidopaje. ¿Es que se han vuelto locos todos los gobiernos europeos para elegirme dos veces como su representante en el comité ejecutivo de la Agencia Mundial Antidopaje?”, se preguntó.

Por su parte, el presidente de la RFEF, Ángel María Villar, eludió responder a las preguntas sobre los controles antidopaje en fútbol.