El Banco de España, vacío y sin utilidad 12 años después de cerrar sus puertas en Salamanca

Edificio del Banco de España.

La sede salmantina del Banco de España es la única de Castilla y León a la que no ha encontrado una utilidad definida desde que cerró. El último proyecto, que sea sede de un centro del español de la Usal, genera todavía dudas.

PROVINCIA A PROVINCIA

 

Ávila. Alberga la delegación de Economía y Hacienda desde noviembre de 2007.

Burgos. Se convirtió en sede de la subdelegación del Gobierno en 2007.

León. Acoge las dependencias de Hacienda y catastro.

Palencia. Se convirtió en la nueva sede de los juzgados.

Salamanca. Es el único edificio vacío y sin reformar; la última propuesta es que sea sede de un centro del español de la Universidad de Salamanca.

Segovia. El Gobierno lo eligió como sede de la delegación de Economía y Hacienda.

Soria. Está todavía en obras, va a albergar dependencias culturales y administrativas.

Valladolid. Sigue siendo sede del Banco de España, la única de Castilla y León.

Zamora. Está en obras, antes de final de año será el nuevo cuartel de Policía Local.

 

En enero de 2004, el edificio del Banco de España en Salamanca echó el cierre. Lo hizo al tiempo que en Zamora y Burgos, pero antes ya habían ido cerrando los del ersto de capitales de provincia de Castilla y León, igual que en otras muchas ciudades de España. El regulador bancario había decidido que ya no necesitaba sedes en todas las provincias y que, en el caso de Salamanca, se remontaba a cerca de 120 años de actividad. 

 

Poco se sabía al cierre de sus puertas sobre su futura utilidad, pero pronto surgieron proyectos y propuestas. Sin embargo, el edificio de la plaza de Los Bandos no ha tenido suerte con las ideas que se le han querido aparejar y ninguna ha llegado a materializarse. De este modo, es el único de las capitales de provincia de Castilla y León que todavía no tiene un destino claro. Y una de los pocas de toda España que el ministerio de Hacienda no ha logrado 'colocar'.

 

La mayoría se han convertido en subsedes de Hacienda, otras albergan las subdelegaciones del Gobierno y unas pocas siguen siendo lo que fueron, delegaciones del Banco de España (como la de Valladolid). Pero Salamanca está en el ramillete de aquellas para las que se han buscando proyectos más 'orginales', alejados del uso administrativo. Son las que peor suerte han corrido, aunque el caso salmantino es el más extremo.

 

Tras el cierre como banco, se han planteado varias utilidades. La primera, que fuera edificio de la administración, como en muchas provincias; también se planteó como una de las primeras sedes para el proyecto de Centro de la Memoria, que no cuajó; ha sido durante años alojamiento virtual del Museo Nacional de Arquitectura, que parece ya descartado; y también ha albergado exposiciones diversas. Nada definitivo. Desde hace unos meses, su futuro parece ligado al Centro Internacional de Referencia del Español, un proyecto de la Universidad de Salamanca, pero no está claro.

 

Desde que en octubre se anunció el acuerdo entre el Gobierno y la Usal para la cesión del edificio, nada más se ha vuelto a saber. El pacto se debe refrendar con un contrato de cesión que no está firmado y del que no hay noticias. El PSOE, incluso, ha llegado a pedir explicaciones sobre el desarrollo de esta idea, que cada vez más parece una propuesta preelectoral.

 

Sea como fuere, el caso es que han pasado más de doce años desde que cerrara sus puertas y el expléndido edificio sigue 'muerto de risa' en pleno centro de Salamanca. Un destino poco honroso para un patrimonio de primer nivel que ha pasado en blanco la última etapa de una historia centenaria.