El Banco de España aprueba la integración de Ceiss y Unicaja y solo falta el 'sí' de Europa a la fusión

Sede del Banco de España.

El Banco de España da el visto bueno al plan que obligará a reducir todavía más el tamaño del banco de Caja Duero-España para cerrar la fusión y que se convierta en filial de Unicaja. Con esta decisión, solo falta que la Comisión Europea valide el plan.

La Comisión Ejecutiva del Banco de España ha aprobado hoy la modificación del plan de resolución de Banco Ceiss, propuesta por la Comisión Rectora del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que supone la integración de esta entidad en el grupo Unicaja, tras la culminación de la operación de canje de instrumentos de capital de Banco CEISS por instrumentos similares de Unicaja Banco. Así lo ha dado a conocer el banco central en una escueta nota de prensa que supone, eso sí, el penúltimo paso en el largo proceso para la fusión de Unicaja y Ceiss. De hecho, solo falta la aprobación por parte del Colegio de Comisarios de la Comisión Europea, que debe producirse en breve y que el comisario Almunia ya avanzó sería positiva.

 

La aprobación por parte de la Comisión Ejecutiva del Banco de España del plan para la resolución de banco Ceiss es, en efecto, el visto bueno al modo en que Unicaja y el FROB se van a repartir el peso de la operación y como se va a efectuar la fusión. Los hechos se remontan al pasado día 29 de enero cuando una serie de hechos relevantes publicados por la CNMV ponían sobre la mesa la manera en que la caja malagueña y el regulador iban a resolver el proceso para que la primera asumiera el control de Ceiss. El motivo, que había que solucionar el hecho de que buena parte de los preferentistas hubieran dado la espalda al canje que ofrecía Unicaja para quedarse con la extinta Caja Duero-España.

 

Unicaja había fijado un mínimo del 75% de aceptación, pero aunque la respuesta de los inversores mayoristas fue abrumadoramente positiva (más del 95% aceptaron cambiar sus acciones de Ceiss por acciones de Unicaja), a buena parte de los preferentistas, titulares de bonos del banco de Caja Duero-España, no les convenció el canje por otro bonos de Unicaja; el motivo, nuevas quitas (pérdidas en sus ahorros) y que se les cambiaban por títulos que no podrían hacer líquidos hasta que Unicaja salga a Bolsa. Al final, solo el 60,7% de los destinatarios aceptó.

 

Como no se llegaba al 75% fijado inicialmente, y con multitud de pleitos con los preferentistas en los juzgados, el FROB asumió el coste de resolver las demandas de los afectados, para lo que dotó 160 millones para los que aceptaron el canje y otros 241 para respaldar las demandas que perdiera Ceiss, hasta ahora, el 90% de las planteadas, según las plataformas de afectados. A pesar de ello, se estableció que el FROB no entraría a formar parte del accionariado de Unicaja aunque asuma los bonos de los preferentistas, bien por el canje o por las demandas, ya que al devolver el dinero recupera esos títulos, que pasan a propiedad del FROB.

 

También se establecieron nuevos términos para el denominado 'Term Sheet', el plan fijado con las autoridades europeas para la resolución de Ceiss, que afectan al tamaño de depósitos, capacidad de operación y estructura de plantilla y oficinas. Básicamente consisten en "el volumen máximo de la cartera crediticia se reduce un 10 por ciento adicional; el tamaño máximo del balance se reducirá un 15 por ciento adicional; la ratio de préstamos sobre depósitos será un 10 por ciento inferior a la prevista inicialmente en las regiones de principal actividad de Ceiss; la reestructuración organizativa incluirá el cierre de un cinco por ciento más de oficinas y se mantendrá la disminución de plantilla prevista hasta el 31 de diciembre de 2014, si bien se realizará una reducción adicional del cinco por ciento antes del 31 de diciembre de 2016", según reza el acuerdo.

 

Ese 29 de enero se fijó también que los nuevos términos y condiciones para la fusión, diseñados por el FROB en negociación con Unicaja, tendrían que recibir la aprobación del Banco de España y del Colegio de Comisarios europeos.  Tras la aprobación de la modificación del plan por el Banco de España, está previsto que la Comisión Europea proceda próximamente a su validación definitiva. Hace unos días, el comisario de la competencia, el español Joaquín Almunia, adelantó en un acto en Bilbao que el veredicto del colegio sería positivo.