El Ayuntamiento ya intentó contratar una sustitución sin pasar por bolsa de trabajo

El equipo de Gobierno tuvo que rectificar su propuesta de incorporar a una persona concreta para una sustitución en la Secretaría General y hacerlo por bolsa de trabajo, aunque había elegido directamente a una persona sin proceso de selección.

Las extrañas circunstancias que concurren en el proceso para cubrir dos plazas de arquitecto ponen de nuevo la sombra sobre los métodos de contratación del Ayuntamiento de Salamanca. Ya ocurrió a finales de 2014, cuando el equipo de Gobierno tuvo que rectificar su intención de contratar directamente, por recomendación de su secretario general, y sin pasar por la preceptiva bolsa de trabajo a una persona para sustituir una baja. Y aunque negó que lo fuera a hacer, el caso es que tuvo que desandar los pasos dados y recurrir a la bolsa de trabajo.

 

Ocurrió a finales de año. La baja prolongada de una funcionaria en la Secretaría General llevó al secretario general del Ayuntamiento a recomendar la sustitución, aprovechando que desde finales de noviembre se abrió la posibilidad de hacerlo en el caso de bajas de más de un mes. Sin embargo, el procedimiento escogido no fue el habitual. En lugar de recurrir a la bolsa de trabajo, el concejal de régimen interior, Fernando Rodríguez, llevó a la comisión municipal la propuesta de contratar a una persona concreta, con nombre, apellidos y DNI. Algo a lo que el PSOE se opuso y denunció públicamente.

 

El equipo de Gobierno salió rápidamente al paso de la denuncia para aclarar los términos, pero solo pudo negar que la propuesta viniera del concejal Rodríguez. Según explicó entonces, la iniciativa partió del secretario general, que argumentaba que “dado que el desempeño de las funciones del puesto de trabajo conlleva un periodo de aprendizaje, consideramos que en aras de la eficacia inmediata de la sustitución, es conveniente que se nombre a personas que ya hayan desempeñado el puesto de trabajo en régimen de sustitución”. Por ello se escogió a una persona que había trabajado antes allí.

 

Sin embargo, el equipo de Gobierno tuvo que renunciar a la decisión tomada y el propio Rodríguez, que había llevado a comisión la aprobación de esta propuesta de la secretaría general, tuvo que ordenar volver al procedimiento habitual: es decir, contratar a partir de la bolsa de trabajo.