El Ayuntamiento se resiste a abrir la puerta a una bajada de impuestos real esta legislatura

El equipo de Gobierno se limita a rebajar algunas tasas y a ampliar levemente los criterios para obtener reducciones, pero se escuda en el desequilibrio de las cuentas para no tocar el IBI ni ninguno de los grandes impuestos. Su idea, mantenerlos en su actual nivel hasta 2019.

Como estaba previsto, el equipo de Gobierno ha dado a conocer esta mañana su proyecto de ordenanzas ficales, los impuestos, tasas y precios públicos que regirán a partir del 1 de enero. Y como se había anunciado, se quedarán casi como están, salvo las excepciones de la tarjeta de residentes de la ORA, que se queda en la mitad, y kla tasa de apertura de negocios para nuevos emprendedores, que prácticamente desaparece. Y así parece que será hasta 2019 porque el equipo de Gobierno ha vuelto a mostrar sus reticencias para abordar una bajada de impuestos real, que alcance a todos los contribuyentes de la capital y que reduzca el nivel de presión fiscal al que se ha llegado tras las subidas de impuestos de la pasada legislatura.

 

En su exposición, el concejal de Hacienda, Fernando Rodríguez, ha dado a conocer los detalles de la ordenanza fiscal que ha hecho llegar esta misma mañana a los grupos de la oposición en la comisión informativa del área. En resumen, se congelan los cinco grandes impuestos (IBI, IAE, construcciones, circulación y plusvalía) y las tasas (basura, agua, bus urbano, entre otros) y precios públicos (instalaciones deportivas, piscinas); se reduce más del 50% el coste de la tarjeta de residentes de la ORA, que pasa de 147 a 72 euros); y se reduce al 99% la tasa de apertura de nuevos negocios para emprendedores en la capital.

 

Al margen de esto, la novedad es que se introducen nuevas reducciones a los impuestos. Se trata de cambios en los criterios por los que un contribuyente puede acogerse a una reducción para pagar menos del impuesto o tasa correspondiente. Los criterios son más abiertos y permitirán que más personas paguen menos.

 

En total, Rodríguez estima que supondrán un ahorro de más de 600.000 euros, que dejarán de salir de los bolsillos de los contribuyentes. Pero no de todos. La reducción a la mitad del precio de la tarjeta de la ORA afecta a los 1.760 usuarios que tiene; y la del impuesto de nuevas actividades solo a los que emprendan un negocio. En su día el alcalde dio la estimación de 400.000 euros como beneficio de estas dos medidas que, recordamos, no afectan a la generalidad de contribuyentes. El resto, hasta los más de 600.000 euros, correspondería a las nuevas reducciones.

 

De este modo, la rebaja de impuestos no solo es testimonial y escasa (Rodríguez ha dicho hoy que la rebaja de la tarjeta de residente supone solo el 3,75% de los ingresos de la ORA), sino que está lejos de ser generalizada. El motivo es que el equipo de Gobierno ha decidido no tocar el IBI a pesar de que tenía alguna opción de hacerlo. Para 2016 se podía haber eliminado el recargo estatal del 10% en el IBI, pero no se hizo: Rodríguez ha vuelto a insistir hoy en que esto podría haber desequilibrado las cuentas municipales. El motivo es que suponía liberar a los contribuyentes de unos 4,5 millones de euros en impuestos.

 

En su lugar, además, se ha optado por sustituir el recargo por un incremento de los valores catastrales que viene marcado por el Ministerio de Hacienda. El resultado es que el recibo del IBI quedará igual que estaba. La única rebaja podría llegar aplicando un tipo inferior de IBI, pero Rodríguez ha explicado que eso supondría solo 50 euros menos de media a los contribuyentes por este impuesto. Y de nuevo ha insistido en que "es incompatible hacer eso con querer hacer otras cosas".

 

Y parece que seguirá así hasta 2019 porque el portavoz del equipo de Gobierno ha insistido en el compromiso electoral de mantener congelados los cinco principales impuestos hasta el final de la legislatura, lo que aleja el horizonte de una bajada importante que, a lo sumo, podría llegar en tasas y precios públicos. Eso salvo que la oposición plantee nuevas fórmulas para reducir la presión fiscal a los ciudadanos.