El Ayuntamiento se pone con las aceras de la avenida Villamayor que debió terminar en febrero

La obra, adjudicada a principios de diciembre, tenía dos meses de plazo de ejecución y no ha empezado hasta esta semana. Era parte de un paquete en el que el Ayuntamiento concedió a contratistas habituales por cerca de 2,2 millones en diciembre.

A punto de terminar la legislatura, el equipo de Gobierno ha anunciado el inicio de las obras para remodelar las aceras de la avenida de Villamayor, una de las inversiones de un paquete millonario que se adjudicó en pocos días durante el mes de diciembre utilizando el sistema de contratación con más sospechas de corrupción, el procedimiento negociado sin publicidad. En total, casi 2,5 millones de euros en nueve contratos adjudicados por procedimiento negociado sin publicidad y que se repartieron algunas de las empresas 'favoritas' del Ayuntamiento de Salamanca a la hora de llevarse adjudicaciones.

 

La actuación contratada para la avenida de Villamayor se adjudicó por decreto de alcaldía el día 2 de diciembre por algo más de 206.000 euros de presupuesto a la empresa Gecocsa y, según el pliego, había quince días para firmar contrato y dos meses a partir de entonces para finalizar la obra. Así que, como mucho, las obras tenían que haber estado terminadas a finales de febrero y estamos a finales de mayo.

 

La actividad para reformar aceras ha sido frenética en los últimos meses porque ha sido uno de los argumentos más repetidos por parte del actual alcalde, Alfonso Fernández Mañueco, a pesar de la polémica suscitada por la concesión de los contratos. En total, fueron nueve que se adjudicaron en dos tandas entre principios y finales de diciembre. El primer bloque fueron cuatro para la avenida de Villamayor, Alfonso Noveno, Paseo de San Antonio y María Auxiliadora por unos 750.000 euros en total. Todos se dieron por procedimiento negociado sin publicidad, un sistema en el que se invita a tres empresas de manera discrecional y que es fuente de sospechas de corrupción. Se adjudicaron a Martobar, Gecocsa, PAS y Obras Civiles de Castilla y León, cuatro contratistas habituales.

 

El segundo bloque fue todavía más polémico porque se concedieron obras por 1,5 millones de euros repartidos en cinco contratos, licitados por procedimiento negociado sin publicidad también. El problema, que la invitación a empresas, valoración de ofertas, mesa de contratación y adjudicación se hizo en plenas navidades y en unos pocos días; la adjudicación fue el 30 de diciembre, un día antes de finalizar el año, porque había que consumir la partida económica con la que se iban a pagar. Y de nuevo se las llevaron Gecocsa y Martobar (dos lotes), dos habituales, y Congesa XXI.