El Ayuntamiento no tuvo en cuenta que la fiesta en la Plaza Mayor era privada y por invitación

Imagen del montaje para la fiesta privada del pasado viernes en una terraza de la Plaza Mayor.

El grupo socialista pide explicaciones sobre el evento y el permiso que se le concedió. Se tendrá en cuenta que la fiesta fue privada y con invitación, algo que el Ayuntamiento desconocía, restringiendo el acceso a un lugar que es de dominio público.

El grupo municipal del PSOE ha llevado esta mañana a la comisión informativa de Policía la celebración el pasado viernes de una fiesta privada en una terraza de la Plaza Mayor, un evento que a todas luces desborda las limitaciones del reglamento del ágora salmantina y que, pese al anuncio de un expediente, se celebró sin que el Ayuntamiento interviniera. Aunque no estaba entre los asuntos previstos, los socialistas han exigido toda la documentación del expediente y, de manera especial, explicaciones sobre lo que había ocurrido para que se hubiera celebrado un evento así en un lugar como la Plaza Mayor.

 

En la comisión, el equipo de Gobierno ha esgrimido que la empresa que organizaba el evento, un restaurante con local en la Plaza Mayor, será expedientada porque tenía autorización, pero no para un acto en los términos en los que se celebró. Una de las cuestiones fundamentales en el expediente será el hecho de que el Ayuntamiento, al dar el permiso, no tuvo en cuenta que el evento fuera privado; el acceso a la terraza especial que se montó para albergar el evento era restringido y por invitación. Esto choca directamente con el hecho de que el espacio que ocupaba no es privado sino público y el hecho de contar con licencia de terraza solo faculta para la actividad en los términos reglamentados para la Plaza Mayor. En el interior del local su titular sí podría haber organizado el espacio como considerara, pero no en la Plaza Mayor ya que la de terraza es una concesión sujeta a condiciones concretas.

 

Esto supone respetar las especiales condiciones establecidas en cuanto a material y colores de sillas y mesas, de su disposición (cuatro filas tras la última ampliación) de toldos y del mobiliario permitido, con normas muy concretas. El montaje instalado en la terraza para este evento, visible desde primera hora del viernes, distaba mucho de lo reglamentado para la Plaza Mayor. El empleo de publicidad, el mobiliario, la moqueta verde con la que se alfombró el espacio... incumplen cuatro artículos del casi recién estrenado reglamento de usos de la Plaza Mayor y otro del de terrazas. El hecho de que se le concediera permiso no basta para dejar de aplicar la ordenanza y el Ayuntamiento ya ha explicado que se expedienta por haber desbordado los términos de la autorización.

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