El Ayuntamiento llevará al próximo pleno el contrato del bus urbano

Una de las paradas de autobuses de Salamanca (Foto: Tori Heras)

El contrato, de 144 millones en 12 años, está listo para ser adjudicado a la actual empresa concesionaria. La oposición lamenta que no ha habido competencia y que no se ha logrado un precio competitivo por culpa de un pliego de condiciones inadecuado.

El Ayuntamiento de Salamanca dará carpetazo la semana que viene a la adjudicación de uno de los mayores contratos municipales, el del servicio del bus urbano. Previsto por un montante total de 144 millones de euros para los próximos 12 años, será adjudicado a la actual empresa concesionaria, Salamanca de Transportes, única que se ha presentado al concurso. Este punto constituye la principal queja del PSOE, que considera que el pliego diseñado por el equipo de Gobierno ha impedido mayor competencia y que se mejorara el precio por el que le va a salir el servicio al Ayuntamiento, ya que este es un contrato fuertemente subvencionado.

 

Hoy, viernes, se ha cerrado el último trámite del proceso de licitación, ya que la sala de comisiones ha sido escenario del acto de apertura del tercer sobre con los últimos datos de la única oferta presentada, con lo que no queda más que adjudicarlo y refrendar el acuerdo.

 

El plan del equipo de Gobierno es llevarlo a mesa de contratación la próxima semana, probablemente el martes en una convocatoria extraordinaria, y aprobarlo definitivamente con la mayoría del PP en el pleno del próximo viernes. De este modo, se concreta una adjudicación que lleva algunos meses de retraso y que estaba en prórroga. Y se hace después de sufrir varios avatares, como las censuras del grupo municipal socialista al pliego de condiciones o el recurso presentado por Globalia contra las condiciones, que habrían impedido que otras empresas, al margen de la actual adjudicataria, hayan podido presentarse.

 

El servicio del bus urbano ha perdido un importante número de usuarios en los últimos años, pese a lo cual el nuevo contrato no incluye especiales ventajas para que la empresa adjudicataria incentive el uso del transporte colectivo. De hecho, se fija un precio por kilómetro de 3,1 euros/km, que solo se puede reducir o incrementar a partir de un aumento o reducción desmesurada de los viajeros, con lo que cual no se empuja a que la empresa adjudicataria se implique para conseguir más usuarios.