El Ayuntamiento entregó las piscinas municipales obviando sus millonarios desperfectos

El equipo de Gobierno contaba desde 2011 con un informe que advertía del deterioro, pero no hizo comprobaciones antes de sacar el nuevo contrato... o no lo tuvo en cuenta.

La gestión del equipo de Gobierno del PP ha quedado totalmente en entredicho en el 'caso piscinas'. Aunque lo ha negado reiteradamente, al final el equipo de Alfonso Fernández Mañueco ha tenido que reconocer que hay que reclamarle, al menos, 1,2 millones de euros a Eulen por no haber llevado a cabo un correcto mantenimiento de las instalaciones. Eso es la punta del iceberg de un deterioro que requiere de obras por 6,6 millones de euros como ya reconocieron los técnicos municipales.

 

Sin embargo, esto no impidió que el Ayuntamiento de Salamanca sacar a concurso el nuevo contrato durante 2014 y entregara las instalaciones a una nueva empresa concesionaria sin haber hecho comprobación del estado en las que iba a cederlas. Ha quedado acreditado que no lo hizo porque fue la propia empresa la que dio la voz de alarma en enero de 2015, un mes después de asumir la gestión, cuando advirtió que las piscinas municipales estaban en mal estado, que muchas carecían de las certificaciones obligatorias, y que ponerlas al día requería de una inversión millonaria.

 

Según el grupo socialista, el Ayuntamiento incurrió en una clara ausencia de vigilancia a pesar de que ya contaba con advertencias. En 2011, primer año de Fernández Mañueco en la alcaldía, ya existía un informe que hablaba de inversiones por valor de dos millones de euros para poner las piscinas al día. Sin embargo, tampoco esto pesó a la hora de hacer una comprobación de su estado cuando en 2014 se licitó el contrato.

 

"Como mínimo le exigimos una explicación y si no son capaces deberían depurar responsabilidades, y el señor Mañueco deberá señalar quién es el responsable de entre su equipo", ha dicho el portavoz socialista, José Luis Mateos.