El Ayuntamiento de Salamanca y las terrazas: un negocio de 630.000 euros

Una terraza en el centro de Salamanca.

Las arcas municipales recaudan más de cien millones de las antiguas pesetas por las licencias de terraza de bares y restaurantes.

Las terrazas de los negocios de hostelería han sido objeto de discusión en los últimos días, no porque se quiera frenar la expansión de esta lucrativa actividad, sino por su compatibilidad con las ordenanzas municipales y las medidas de seguridad. Su proliferación por toda la ciudad, ocupando de manera notable todo tipo de calles y plazas, choca con el respeto a las limitaciones de la ordenanza municipal y a la obligación de dejar libre espacio para que circulen vehículos de emergencias que, a día de hoy, lo tendrían muy difícil para poder pasar en calles como la Rúa Mayor.

 

A pesar de ello, el equipo de Gobierno se ha negado a que los Bomberos lleven a cabo un estudio de los casos en los que habría que retirar terrazas o, por lo menos, cambiarlas de ubicación. Y el PP tiene motivos importantes para no tocar sillas, mesas y veladores. Uno de ellos es económico y asciende a 630.000 euros.

 

Esta es la cantidad que recauda el Ayuntamiento de Salamanca por la tasa de terrazas que se pasa a los negocios que quieren instalarlas acogiéndose a las diferentes modalidades: de todo el año, media temporada o temporada de verano. Todos aquellos bares y restaurantes que quieren ofrecer terraza a sus clientes tienen que hacer una solicitud y limitarse a las medidas, pero también tienen que pagar una tasa por número de veladores (conjunto de mesa y sillas) y espacio.

 

Esta cantidad de 630.000 euros es una de las fuentes de financiación del Ayuntamiento, y tiene cierta importancia: en comparación, la zona azul reporta unos 1,3 millones de euros al año a las arcas municipales.